domingo, 20 de febrero de 2011

Mis amigas

   No recuerdo cuándo me crucé con esta cita de Jorge Santayana, filósofo y escritor español (1863-1952): Los amigos son esa parte de la raza humana con la que uno puede ser humano.  ¡Qué gran verdad!
     La amistad, la de verdad, la profunda, la que no cuestiona ni reclama atención, la que es incondicional pase lo que pase, la que se nutre del cariño silencioso que se sabe y se siente permanente y fuerte... esa amistad es  una bendición, un tesoro... Dicen que los verdaderos amigos han de ser pocos, no sé porqué. Y si esto es una regla categórica, yo tengo la dicha de quebrarla porque he tenido la fortuna de hacer muchos amigos con los que mantengo el contacto pese a la distancia y los años, y por los que siento un profundo afecto que creo que es recíproco. Aristóteles ya lo decía bien claro: Desear ser amigos es fácil, pero la amistad es como una fruta que madura lentamente. Mi marido me dijo una vez que tenía suerte por tener tantos amigos, y le dije que sí, que era afortunada, pero que para tenerlos hay que cuidarlos.  La amistad no es una oportunidad sino una dulce responsabilidad  (Khalil Gibran).
     Desde que vivo en Leiden, hace ya casi 5 años, he tenido la suerte de hacerme de unas cuantas buenas amigas. A Tasha la conocí cuando vine con Harold a hacer la prueba para la plaza de la universidad. Resulta que habían estudiado juntos en Chicago y estaba casada con otro americano especialista en Demótico. Desde esa primera vez, Tasha y yo conectamos y, aunque creo que somos muy opuestas, nos hemos ayudado, respaldado y mimado mutuamente. Tasha y su marido vuelven a Chicago y la voy a echar muchísimo de menos, tanto que no quiero si quiera pensarlo... Mickey era por entonces mi vecina, puerta con puerta, y tuve la grandísima suerte de que coincidimos con el embarazo así que nos convertimos en inseparables tanto durante los nueves meses de espera como luego con la locura y los miedos de las madres primerizas; sin ella no hubiera sobrevivido esos primeros años en este país, y el día que se marchó me partió el corazón y me quedé totalmente huérfana y aterrorizada ante la soledad que se me venía encima. Hace un par de meses nos encontramos en Basilea, donde ahora vive.



     Gracias a Dios, casi inmediatamente, encontré un grupo internacional de madres de preescolares (MOPS) que me volvió a salvar durante todo un año. Dos veces al mes acudía a la reunión y dejaba a mi niña en la guardería que facilitaban para poder irme a tomar un café con otras mamás, y hablar y hablar de la locura de vida que llevábamos, y hacer alguna actividad, y respirar para volver a sentirnos cuerdas. En aquel momento perdí a mi segundo bebe y gracias a todas ellas conseguí sobrellevar la experiencia de abortar en casa, de casi 3 meses, y ver como se iba mi  tan deseado bebe por el vater (a diferencia de España, aquí no son partidarios de legrarte sino de "dejar que tu cuerpo se ocupe de todo" y así ponen a las madres en una horrible situación que puede llegar a ser peligrosa por la hemorragia... yo gasté un paquete de pañales de Margui y sangré abundantemente durante casi 5 horas, pero el médico seguía diciendo que aguantara en mi casa y no fuera histérica). Y en esta reunión de MOPS encontré a la que es mi amiga del alma aquí: Sheyla. Durante un año compartimos mesa y apenas nos hablamos, pero al año siguiente conectamos con mucha fuerza. Sheyla es mi amiga, mi apoyo, mi alivio, mi sanidad mental... La admiro profundamente porque es una valiente que ha sufrido mucho, ha superado mucho, tiene una fe inquebrantable en Dios y en la gente, es una magnifica madre y una excelente cocinera (ay! qué manos tiene!).  Y hace un año, las mamas de las mejores amigas de Margui se convirtieron en mis queridas amigas en Leiden: Ayako (mama de Kyouko y Naoki), Maria (mama de Lara), Stepahie (mama de Roos, Nieck y Mees) y Esther (mama de Avalon y Rhys). Nos vemos todas las mañanas, nos tomamos nuestro café los martes, nos encontramos en el parque con las niñas, planificamos juntas las semanas de vacaciones que aquí hay sin venir a cuento, nos queremos y nos mimamos, nos reímos y nos consolamos, despotricamos juntas de los maridos y de las pataletas de los niños... Todas somos expatriadas y  todas estamos vinculadas a la universidad así que compartimos la incertidumbre por el futuro y el estrés de no saber si nos vamos o nos quedamos.



     A mis amigas en España las añoro profundamente, sobre todo ahora que todas somos madres. Me encanta reencontrarme con ellas y que nuestros hijos jueguen juntos. Me gusta ver cómo se han convertido en magníficas madres. Algunas de ellas, como Carmela y Carmen, las conocí en la EXPO 92, cuando trabajamos juntas como azafatas en el pabellón de Cruzcampo. Cúantas cosas hicimos y cómo nos reíamos de todo! Tenemos una amistad inquebrantable pese a los silencios y las distancias. Alba trabajó conmigo durante el Campeonato Mundial de Atletismo en 1999 y si no es por ella, me hubiera vuelto loca con los 500 atletas que tenía en el hotel a mi cargo. Ahora vive en Bruselas, se casó el año pasado y yo fui su madrina y testigo, y ahora es mama de una preciosa niña. Elena y yo estudiamos juntas el doctorado y nos hicimos muy buenas amigas. Juntas nos fuimos a trabajar la tesis a Harvard y compartimos muchas risas con las cosas que allí nos pasaban. Ahí fue donde conocí a Michelle, una puertoriqueña que estaba terminando su tesis y que tenía planes de casarse con un sevillano. La vida a veces te da unas sorpresas increíbles y así fue como, de purita casualidad, yo me compré mi primera casa, un ático precioso en pleno centro de Sevilla, puerta con puerta con la casa de Michelle, y Elena se alquiló el apartamento justo de enfrente. Vivíamos en una calle minúscula así que hablabamos por la ventana y nos sentabamos en las noches de verano en la puerta de Michelle a tomar una cerveza y ver a la gente pasar. Nuestra amistad también ha crecido y se ha fortalecido con los años, sin importar donde estemos cada cual. Mi niña y los niños de Michelle se adoran, y Maria, la nena de Elena, estará pronto incorporada al cafreo que se trae esta pandilla cuando están juntos.




     Y hace un año, gracias a facebook, volví a conectar con algunas de mis compañeras del colegio (Marina, Magda, Mª MarFlor). Y lo mejor de todo es que nos hemos vueltos muy complices. Así, cuando voy a Sevilla nos reunimos en el VIPS para tener una "vipterapia". Generalmente las mareo de tanto hablar, pero ellas son tan generosas que me dejan desfogar y explayarme. Nos reímos, nos ponemos al día de nuestras cosas, nos reímos más, y acabamos casi gritando como si fuéramos aquellas niñitas con el uniforme azul de las Carmelitas. Y también he recuperado a las que eran mis amigas de clase: Mª Paz (Pepa), Mercedes, Blanca, Marisa... Dios mio! Pero qué suerte tengo!... Me reuní con ellas en un parque a eso de las 4 de la tarde el pasado Junio, con un calor de muerte, y los niños corrían mientras nosotras charlábamos... Qué placer tan grande!... Y así, como quien no quiso la cosa, nos volvimos a reunir todas las compañeras del cole por nuestro 30+10 cumpleaños, después de 20 años sin vernos la mayoría, y ahora estamos en permanente contacto, de una manera muy bonita, y reuniéndonos (ellas... yo sólo cuando voy por Sevilla) al menos una vez cada mes... ¿No es increíble?




     No puedo dejar fuera de mis amigas a mi hermana Peche, que es mucho más que una hermana porque ella lo es todo y la mejor, y por eso es la madrina de mi niña. Peche es la leche! (no te enfades hermanita, que no lo digo de coña sino muy en serio). Mi hermana es la mujer más capaz que conozco, valiente, generosa, trabajadora, con una mano para apaciguar increíble, y con un corazón enorme. Y es tan desprendida que incluso me ha dejado hacerme con sus amigas del cole, esas pitufas que tantas veces les reñí por petardas. Sara, Marta, Caro, todas especiales, preciosas por dentro y por fuera, una niñas que se han convertido en mujeres de provecho.



     Y mi lista de buenas amigas continúa... Cristina, con quien compartí los mejores años  de juventud y a la que quiero muchísimo pese a no habernos visto desde el día de mi boda; Pía, mi amiga del alma que Djehuty me dió; AnjaSalima Jo, mis Bla-Bla sisters; Alice, mi hermanita italiana, pura alegría siciliana; Marian, con la que mantengo una preciosa amistad desde los tiempos de Maria Castaña cuando estudiamos en Alemania; Rosa, mi amiga de la infancia y convertida en toda una artista de la costura y la moda, a la que no veía desde que éramos mocosas...Y tantas, tantas otras con las que tengo la gran fortuna de compartir un lazo inquebrantable: Wanda, Pilar, Juana, Rocío, Lorelei...






     Por último, gracias a internet, he hecho amigas estupendas: Bea, Sonia, Joana, Conchi, Rosa... Y aunque nunca nos hemos visto, hemos conseguido, de forma muy natural, que parezca que nos conocemos de toda la vida. Esto es lo que tiene el ciberespacio, que nos incita suavemente a abrirnos, a compartir y a crear lazos maravillosos y muy genuinos.
      
     Mis amigas del alma que tanto me dan y me aportan. Gracias por formar parte de mi vida.

    
     

10 comentarios:

  1. Precioso homenaje a la amistad.
    Un abrazo y feliz domingo

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  2. Pero buenooooo!!! cómo que soy una pitufa? hay que ver!!!
    jejeje, me sienta bien que me lo digas, que aquí en la Fiscalía a veces me siento como una madurita solterona ya la gente es muy cotilla y no cesa preguntando ¿Y no tienes novio? ¿y a qué esperas para tener novio?
    Y yo que estoy que no doy abasto con mis prácticas, mi autoescuela y mis amigos... encima un novio! ¡ja!

    Nos debemos un mail, una llamada o algo... a ver si lo organizamos. Todo ok por esta latitud, en cualquier caso...

    Eso sí, te envío un pequeño tirón de orejas... qué es eso de hacer un post dedicado a la amistad? que tú, que eres la amistad, bondad, energía, empuje, personificadas dedique un post a la amistad es muyyyyyyyyyyyy sencillo, caradura!!!

    Por cierto, gracias a tí por todo, incluso por cosas que me has dado que ni siquiera eran necesarias (creía yo) y que yo nunca te reclamé... pero que mirando atrás, verdaderamente sí que las necesité y tú lo supiste ver cuando yo no lo veía.

    Un megaabrazo de osa.

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  3. chiqui, qué bonito ta salío!! me encanta. Emocionante que me metas en la lista, desde luego. Yo también te tengo en la mía...
    Por Dios, otra VIPTERAPIA, por favor, que la necesito como el agua!
    Marina

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  4. ohhhh que bonito post! y no es por que aparezca mi nombre en el :) aunque no se si me lo merezco que te tengo abandonadilla!!!!

    Un besazo y a ver si saco tiempin!

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  5. Hola¡¡ me ha encantado tu relato. En estos días dificiles laboralmente hablando, porque en el resto y afortunadamente con mi niño estoy FELIZ¡¡¡, no veas lo bien que me está viniendo leerte. Me haces pensar mucho y en sentido positivo... Muchas gracias Guapa, y sigue así.

    Un beso,

    Margarita Vargas

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  6. Preciosooooooooo.
    Como siempre tus relatos me enternecen.
    Gracias por ese canto a la amistad.
    Besos

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  7. Uff!! Marga, se me están cayendo unos lagrimones como melones. No es broma, no. Estoy hipando. Estoy yo muy sensible para leer cosas tan bonitas. Gracias por compartir tanto. No se que se te da mejor si la repostería o la literatura.
    Te quiero guapa.

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  8. Yo de nuevo solo para decirte que a ver si algun dia puedes añadir a este post una foto nuestra juntas! :)

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  9. Marga...mi sono commossa!!! Me habia quedado atras con tu blog y acabo de enterarme..
    Yo tambien te quiero como una hermanita sevillana..!!!
    Un abrazo muy muy fuerte y gracias por ser tan maravillosa como eres!

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  10. Tienes suerte tener tantas amigas. ¡¡Cuidalas y que te cuiden!! son muy importantes en la vida
    Saludos

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