martes, 15 de febrero de 2011

De la montaña rusa al monstruo Fiki

     Hace un par de años encontré en grupo de madres llamado MOPS (Mothers of Preschoolers) que me hizo mucho bien y me ayudó a encontrar cierto equilibrio en mi vida. El lema de ese año era "la montaña rusa de la maternindad" y se centraba en todas las subidas y bajadas que las madres experimentamos en nuestro día a día. Antes de unirme a MOPS pensaba que mi vida estaba sumida en el caos y, aunque era absolutamente feliz por haberme convertido en madre de una niña tan deseada y querida, no conseguía dejar de sentirme demasiadas veces al borde del abismo Y lo mejor es que estaba convencida de que el problema era yo, que no lo estaba haciendo bien, que quizás me había engañado y no era tan válida como madre, que el puesto me venía grande, que me sentía al borde de la locura por la falta de sueño y de tiempo para darme una ducha decente... Me sentía totalmente desbordada y desgastada, dándolo todo a mi pequeña famillia y no quedando ni las sobras para mí.... Entonces encontré este grupo y empecé a comprender, a cuidarme y a aceptar que lo que me ocurría no era el síndrome de la mala madre, sino los síntomas de la presidenta-madre-esposa de la corporación "familia". Y sí, ser madre es como una montaña rusa, una experiencia maravillosa y única pero también estresante y agotadora. Me dí cuenta que no era la única que estaba medio cabra, que en este grupo todas estábamos agotadas y padeciendo los mismos delirios. ¡Ay Dios, qué alivio tan enorme! Aquí podía ser yo misma, desahogarme y llorar sin que nadie me hiciera sentir que era una fracasada, abrazar a una de las madres si veía que ella lo necesitaba y sin mediar palabra... 
     Nunca he entendido esta falta de honestidad de algunas mujeres, siempre pretendiendo que todo es perfecto y sencillo... ¡No me lo creo!... Todas, todas absolutamente todas padecemos la falta de sueño, unas más que otras, el cansancio, la falta de tiempo para pararte dos minutos y pensar en ti, la frustración por dejar de ser un "ser inteligente con conversación interesante y de aspecto seductor" (qué demonios es eso?), la apatía por puro cansancio a la hora de pasar un rato con el marido... La que lo niegue, miente. No tiene nada de malo reconocer que la maternidad es mucho más complicado de lo que creemos cuando aún soñamos con tener un bebe, que los retos personales y emocionales a los que nos enfrentamos para mantener la cordura no te los advierte ni explica nadie ni vienen en ningún libro, que tu vida da un giro tremendo y dejas de ser dueña de ti y de tu tiempo porque ahora los dueños son primero los hijos y luego el marido, que hay que aprender a hacer juegos malabares para mantener el equilibrio, que todos reciban tu amor y atención, y, si te queda energía, cuidarte un poquito... Sí, la maternidad es maravillosa y yo no la cambiaría por nada en el mundo, y quiero más que a nada en el mundo a mi niña hermosa y a mi marido, pero también es el reto más complicado al que jamás me he enfrentado porque de mí depende mi hija, que sigue atada a mí por un cordón umbilical invisible, y eso es una responsabilidad tremenda. Mi objetivo es que Margui se convierta en una mujer feliz, segura de si misma, con determinación para afrontar los retos, fiel a ella y a sus ideas, con compromiso, responsabilidad, educación y tolerancia... y para que así sea, está en mi mano la magia... está en mi actitud, en lo que le enseñe, en lo que le muestre, en cómo me vea... Una madre devota, equilibrista, payasa, dictadora, repartidora de besos y abrazos, creativa, con ojeras... una madre en definitiva que intenta hacerlo lo mejor que puede sin perderse en el camino.


     Creo que lo que más trabajo me ha costado superar, y aún sigo trabajando en ello, es la falta de sueño. Siempre he dormido mal, con un sueño ligero y puñetero que se rompe con el vuelo de una mosca. Cuando me casé, me enfrenté al primer gran reto: durante seis meses vivimos en un estudio de 15 m cuadrados y mi recién estrenado marido roncaba como una bestia. No había lugar a donde escapar y pasaba las noches en vela, al borde del llanto histérico por el sonido odioso, mientras el bendito dormía a pierna suelta y feliz. Recuerdo que pensé que mi matrimonio no duraría porque yo no podría soportar vivir 50 años con ese ruido infernal!... Luego nos mudamos a nuestra casa y la cosa mejoró porque yo prácticamente dormía siempre en el otro cuarto, lejos de esa abominable sinfonía... ¡Pobrecillo! Él no tenía la culpa de roncar, pero sí tenía la culpa de que yo no durmiera y estuviera de mal humor al día siguiente...


     Luego llegó mi jamona y comencé el siguiente reto: sobrevivir con unas poquísimas horas de sueño. Sí, sobrevivir porque hubo días que lloraba de cansancio, porque me dolía, me volvía loca... Nunca pensé que la falta de sueño pudiera transmutarme tantísimo! Y llegó un momento que estaba tan agotada que lo somaticé en el estómago:  de repente parecía que estaba herniada, y aprovechando que estaba en Sevilla por una temporada, mehice una ecografía que reveló que las glándulas del estómagos estaban 3 veces más grandes que su tamaño normal, y me dijeron que tenía unas "adenopatías mesentéricas" con los indices tumorales por las nubes, y que cabía la posibilidad de tener un linfoma... Ay Dios qué vértigo!... Si yo sólo estoy cansada!... Miraba a mi hija y pensaba que eso no me podía ocurrir, que quién la cuidaría si era tan chiquita... Todo el mundo andaba como loco pero yo me encontraba bien, sólo cansada... Luego pude dormir, dormir, comer, dormir, hacer nada... y todo volvió a la normalidad: las glándulas volvieron a su tamaño, la supuesta hernia desapareció, y yo recobré fuerzas... Esa fue la peor vez... A partir de entonces, sigo luchando con el sueño porque cuando no son los dientes, son los mocos y las toses, o las pesadillas, o ahora el miedo a la oscuridad, y todo aún ederezado por la sinfonía de ronquidos de mi compañero de cama... Sigo levantándome un par de veces todas las santas noches, y sigo mudándome al otro cuarto a eso de las 3am. Y si tengo mala suerte, como anoche, pues me la paso de paseo al cuarto de la niña y sin dormir más de un par de horas..
     Margui está ahora en la fase de "terror a la oscuridad". Supongo que todos hemos pasado por eso... En mi caso, yo no lo recuerdo y no creo que lo pasara porque dormía con mi hermano, pero si puedo ver aún a mi hermana con un pañuelo o la sábana liada en el cuello para que los vampiros no la mordieran y yo encadenada a su mano hasta que la petarda se dormía... Margui dice que tiene serpientes debajo de la cama, que Dora la exploradora está atrapada, que yo lo estoy haciendo alguna perrería a su amiga Kyouko, y llora y grita y dice que no quiere estar solita en su cuarto... Normalmente acaba en nuestra cama porque a mi no me quedan fuerzas a las 4am de sentarme en el suelo y darle la mano, pero la verdad es que 3 en la misma cama es multitud!... 
     En Kireei, además de mostrar cosas preciosas, tiene una tienda donde le suelo comprar cuentos especiales a Margui. La última adquisición me ha venido como anillo al dedo: "El monstruo que se comió la oscuridad", de Joyce Lumbar e ilustrado por el gran Jimmy Liao. El cuento habla de Lorenzo, un niño al que no le gusta la oscuridad, y de un monstruo con mucha hambre que se acaba comiendo toda la oscuridad hasta que sólo queda luz; la sensación de vacío del monstruo sólo se calma con el cariño de Lorenzo.
     Margui quedó fascinada con la historia, la leímos numerosas veces ese fin de semana y entendió que la oscuridad era necesaria para poder dormir y soñar con cosas hermosas. Y esa noche durmió fenomenal y sin despertarse, y la siguiente noche también, y la otra... Y como le gusta tanto la historia, le he hecho un monstruo para que cuide de ella, vele sus sueños y la proteja de la oscuridad. Esta es la primera vez que hago un muñeco de la nada y, aunque he cometido errores que puedo mejorar para la próxima vez, el resultado no está nada mal... o al menos puedo decir que ha quedado graciosillo. Margui lo ha bautizado como "Fiki" y está feliz como una perdiz con él.



Mi niña con Fiki y su libro


     Y como hoy es San Valentín y yo estoy locamente enamorada de mi niña hermosa, me lié la manta a la cabeza y me pasé el domingo produciendo galletas para  que llevara a su guarde. Es la primera vez que juego con el glaseado y las primeras me salieron bastante mal. Luego fui calentando motores y las últimas salieron bastante bien. Tengo que practicar más para llegar a ser como la gran Bea Roque, a la que agradezco infinitamente su generosidad por unos tutoriales tan estupendos y claritos sobre los misterios de las galletas. Sin su ayuda no me habría atrevido con el glaseado. Y es que esto de las galletas decoradas es un vicio! Y es menos difícil de lo que parece: como dice Bea, hace falta paciencia, tiempo y buena mano. Yo he leído todo lo que Bea ha publicado, he visto los videos de Martha Stewart, he buscado más información en internet y he probado y probado. La masa de galletas que más me convence ahora mismo es de Martha Stewart, pero siguiendo las técnicas de Bea en cuanto a amasado y enfriado. Y este es el resultado... 



7 comentarios:

  1. Marga, para tener pocas horas de sueño te explicas la mar de bien! ..Pregunta: ¿por qué no dejas a Margui en tu cuarto? ¿realmente no podrías dormir con ella? Y si le pones un colchon en el suelo si no la quieres tener en la misma cama?.. Tenemos tantos prejuicios que se heredan como si fueran dogmas de fe!.. eso que dicen de no tener a los niños en tu cuarto, que se malacostumbran, etc.. no son más que chorradas. Yo me he dado cuenta ahora de lo extendidas que están todas esas tonterías, que hacen que te sientas madre frustrada a todas horas. Con Fernandito, el primero, pagué la china. lloraba a todas horas, estaba agobiadísima, y todo por hacer caso a todo el mundo y no seguir mi instinto. Y con la tercera es el desmadre total: la meto en la cama, no se duerme sin mi, se me despierta, a veces tengo a dos niños en la cama.. Resultado: no tengo menos trabajo, desde luego, pero si estoy muchisimo mejor. Es cierto que me encantaría dormir una noche del tirón, pero ya no lo hago un drama,ni mucho menos pienso que lo estoy haciendo mal. En fin, yo te digo mi experiencia. Y lo de mentir fingiendo que mi vida es pefecta..¿pero eso lo hace alguien? jajaja.. Bueno hermosa, me encanta el montruito que le has hecho a Margui, y las galletitas, todo, pero ctreo que eres demasiado ambiciosa. Si yo hiciera todo eso... ufff! que subidón me daría!! besos, marina

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  2. Marga, eres genial, el monstruo está igualito...y las galletas me la comería todas a régimen que estoy y sólo viendo verdurita y fruta por todos lados y esos corazoncitos...ummmmmm!

    Ya estaba echando de menos uno de tus artículos.LLevaba varios días y hoy me ha dado mucha alegría ver tú nueva entrada, además me ha hecho sentirme normal con mis ataques de agobio....Soy tan cuadriculada que si algo se sale de mi organización...me cojo unos cabreos impresionantes.........y eso que la vida es tan imprevisible..........Muchas gracias por alegrarme el día...Besitos.Nuria Novo.

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  3. Marga, ¡¡¡qué pasada de galletas!!! Contigo no hay quien compita. Y el monstruo es de lo más tierno. Me ancanta. Estoy con Marina en que debemos dejarnos de tantas teorías de lo que está bien o mal y seguir nuestro instinto. Muchos besitos. Mar

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  4. JOLIN,ES LA TERCERA VEZ QUE ESCRIBO MI COMENTARIO..NO SE QUE PASA,CON LO BIEN QUE ME HABIA SALIDO,JAJAJA....ESTOY SOLITA,LOS PEQUES ESTAN INGLES,IBA A CERRAR LOS OJILLOS UN POCO CUANDO RECORDE QUE TENIA ALGO PENDIENTE QUE LEER..TU BATIBURRILLO!!..ME HA ENCANTADO!!,ME ENCANTA EL MOUNSTRUITO,ME ENCANTAN LAS GALLETAS..PEROO LO QUE MAS ME GUSTA LA PEDAZO DE MADRE QUE ESTAS HECHA.ES ENVIDIABLE,LA PACIENCIA,EL TIEMPO QUE TE TOMAS...MARGA LO HACES GENIAL,Y TU ARBOLITO CRECERA QUE TE VA A ENCANTAR!!!!...BESITOS GUAPA!!

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  5. AH!!POR CIERTO!!,MI LOLITA ES RARIIIIIIISIMO QUE DUERMA DEL TIRON EN SU CAMA(desde que estuvo tan malita)..Y TIENE CASI MI CUERPITO YA....SABES?COMO YO DIGO..CUANDO TENGA 16 O 18 AÑITOS,SEGUUUUUURO QUE DUERME CON OTRO ACOMPAÑANTE,JAJAJAJA...ASI QUE MIENTRAS ME APROVECHO Y LA ACHUCHO,QUE ESTA GUSTOSITA,Y ME DESPIERTA ESA MANITA GORDITA CON HOYITOS ,,Y ME DESPIERTO COMO UN OCHO,DOBLA,...Y ME HARTO,Y LE DIGO QUE NO SE VENGA...PERO NADA...BUSCA EL CALORCITO COMO UN CACHORRITO...CON SU MAMA..

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  6. Muchas gracias por estas preciosas palabras, palabras de corazón, palabras que transmiten todo el cariño y amor que sientes por tu pequeña. Seguro que con una mamá como tú crecerá fuerte y será una maravillosa persona.
    Comparto contigo el tema ronquidos, unas veces lo llevo mejor y otras me desespero, me lío la manta y emigro a otra habitación.
    Las galletas te han quedado preciosas, no sé si me atreveré algún día, me parecen tan difíciles.
    Besitos

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  7. Como pasan tantas cosas en esta vida y más aún en este mundo virtual, he llegado aquí por casualidad. Estoy escribiendo un post sobre El monstruo que se comió la oscuridad y siempre busco referencias en la red. Entre las imágenes conocí a Friki, y así recalé en tu rincón. Decirte que me encantó la simpleza con la que expones tus cosas es poco. No es frecuente encontrar habitaciones desordenadas, vividas. Ya por eso me apetecía quedarme y así lo hice. Pero como soy tan jartible me fuí también a Pinterest y ahí me enteré que eres sevillana, como yo. Y ya sabes la historia completa.
    Por aquí me quedo. Me he resultado la mar de inspirador vuestro muñeco. A mi pollito le encanta esta historia, su color favorito es el negro y yo tengo ganas de retomar la costura así que ya puedes imaginar qué voy a hacer :)
    Un beso

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