La primera vez que cogí una aguja de crochet fue de la mano de mi abuela Mercedes. Ella solía tejer unas maravillosas babuchas a modo de patucos grandes o calcetines gordos para todos los nietos, llenos de color y siempre con algún detalle que los hacía únicos, bien unas flores bordadas, o el borde más elaborado, o unos botones pegados como si fueran ojitos... Si nos enterábamos que alguno de nosotros había recibido patucos nuevos, la volvíamos loca pidiéndole que nos hiciera un nuevo par también. Ella, siempre sonriendo, nos decía que sí, que por supuesto... Mi madre aún usa los patucos que la abuela le hizo hace muchos años y los guarda como oro en paño... Y a la abuela le encantaba también hacer agarradores para la cocina, todos de doble cara y multicolor, con flores bordadas y una asita para colgarlos. En casa de mi madre siguen siendo los únicos agarradores en uso y no recuerdo haber visto jamás otros que no fueran los de la abuela.
No puedo precisar cuándo fue, pero sí que era pequeña, unos 10 años, y que estaba pasando parte del verano en la casa familiar de Sanlucar de Barrameda. Fue ahí cuando la abuela me enseñó a tejer una cadeneta y los primeros puntos. Recuerdo que hice una especie de agarrador... Luego, no sé porqué, no volví a tocar el crochet hasta mucho después pero de manera esporádica, con idas y venidas... Entonces nació mi sobrino Pedro y, como madrina que iba a ser, pensé que debía hacerle algo que pudiera conservar toda su vida y así supiera cuánto lo quise desde que era sólo un chicharito en la tripa de su madre. Compré lana gorda de colores y una aguja del 8 para ir rapidito, y resultó una mantita muy simple.
Pero ha sido a raíz de mudarme a Holanda y, sobre todo, de quedarme embarazada de Margui cuando retomé el crochet con muchas ganas hasta hoy. Y será porque ahora vivo lejos de la familia y me he vuelto una sentimental patológica, pero siento que es una especie de homenaje a la abuela cada vez que cojo la aguja y tejo, y tejo, hasta que el proyecto está terminado. Y muchas veces pienso cuánto me gustaría ahora dar marcha atrás y sentarme con ella a hacer crochet y aprender más.
El crochet me gusta porque es sencillo y muy versátil, lo puedo llevar a todos lados conmigo, y me relaja mucho. Además, es una actividad tradicional que quiero dominar y poder transmitir a Margui, porque creo de corazón que este es el tipo de manualidades que hay que revivir y recuperar, como el punto o el bordado o los bolillos. Eso sí, en su día me compré un par de libros y estudié, y leí en internet, y practiqué mucho y me equivoqué más... vamos, que no nací sabiendo hacer crochet, como tampoco tenía ni idea de coser... Pero son estos retos lo que más satisfacción me han dado, porque los he aprendido sola y ello significa que tengo el poder de aprender todo lo que me proponga.
Los llamados "granny squares" o cuadrados de la abuela, son muy sencillos y adictivos. Hay muchos tipos fácil de aprender en internet. Yo seguí las instrucciones de Lucy, que tiene uno de los blogs que más me gustan, Attic24, e hice sus "summer garden granny squares" para una mantita para la cama de Margui. Este es el resultado:
Y hablando de granny squares, hace poco me crucé con un tutorial para hacer un chaleco de crochet a partir de un hexágono. Se trata de la misma técnica, sólo que en vez de tener los cuatro lados del cuadrado, tiene seis. Básicamente se trata de tejer un hexágono que acaba un poco "avolantado" y que al doblarse forma la mitad del chaleco. Una vez más, fue Sara Rivka de Creative Jewish Mom la que me puso en bandeja el gusanillo para intentar hacerlo cuanto antes. Y este es el resultado:
| Tutorial completo: www.bevcountrycottage.com/hexagon-jacket.html |
La última vez que estuve en Sevilla ví unas diademas adornadas con una rosa grande de crochet, muy monas y que valen la friolera de 10 euros! Así que en cuanto volví a casa me puse manos a la obra y, mientras Margui convalecía en el sofa su tercer catarro del invierno, yo tejía flores a su lado. Las rosas son muy fáciles de hacer y no requieren grandes conocimientos. Basta un poco de lana, una aguja y dedos tejedores, y en cuestión de 20 minutos o menos tienes una flor lista para ser lucida en una diadema, como broche (también los he visto por 15 euros), en un gorro...
Tutorial: Rosa de crochet (a partir del tutorial de The Dark Knit)
pc: punto cadena
pB: punto bajo o medio punto
pA: punto alto o vareta
En internet hay muchas páginas que muestran los puntos básicos de crochet, así como la correspondencia de terminología española, americana e inglesa. Es muy importante saber el origen de la labor porque los patrones americanos e ingleses no se corresponden. Para los puntos básicos en español y otros menesteres esenciales, os recomiendo este curso que podéis descargar en pdf
- Dejar unos 25 cm de cabo para coser luego la rosa, y hacer una cadeneta de 57 puntos.
- 1ª Vuelta: (pA, 2 pc, pA) en el sexto punto a partir de la aguja (los primeros 5 puntos de cadena que se han dejado cuentan como el primer pA y 2 pc), *2 pc, saltar los siguientes dos pc, (pA, 2 pc, pA) en el siguiente pc; repetir desde * hasta el final: tienen que quedar 36 huecos.
- 2ª Vuelta: hacer 3 puntos de cadena. 5 pAs en el siguiente hueco de 2pc, pB en el siguiente hueco de 2pc, (6 pA en el siguiente hueco de 2pc, pB en el siguiente hueco de 2pc) 5 veces; (9 pA en el siguiente hueco de 2pc, pB en el siguiente hueco de 2pc) 5 veces;
(12 pA en el siguiente hueco de 2pc, pB en el siguiente hueco de 2pc) 7 veces.
- Terminar dejando un cabo de unos 20 cm.
- Enhebrar una aguja con el cabo de la cadeneta del comienzo. Empezar a enrollar la rosa por el comienzo de la labor a la par que se va cosiendo. Enhebrar la aguja con el cabo del final de la labor y coser para asegurar.
No tengo fotos del proceso aunque de verdad que es tan simple como lo he escrito; pero si os queda alguna duda existencial, echad un vistazo en Pom Pom Emporium para el comienzo de la flor, y Crochet Spot para el cosido final.
Y para rematar con algo dulce, ¿qué tal unas galletitas?
GALLETAS DE MIEL
Esta receta la saqué de internet hace un par de años y no apunté de dónde... Espero que nadie se sienta ofendido si no le cito. Mea culpa, pero así se aprende a ser más minuciosa.
175 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 taza de azúcar
1/4 taza de miel
1/4 cucharadita de canela
1 huevo
1 cucharadita de vainilla (la última vez lo sustituí por un sobrecito de azúcar avainillado)
2 y 1/4 tazas de harina
1 sobrecito de levadura Royal
Batir la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee. A velocidad baja, añadir el huevo, y la cucharadita de esencia de vainilla. Añadir poco a poco la harina con la levadura y la canela que habremos tamizado previamente.
Sobre una bandeja forrada con papel de hornear vamos poniendo bolitas de masa que aplastamos un pelín con los dedos. Para que las bolas tengan el mismo tamaño, yo uso una cuchara de helados pequeña, de esas que tienen la manecilla para empujar la bola, pero con una cuchara medidora se hace igual de bien.
Meter en el horno a 180º / 160º si es de convección hasta que empiecen a dorarse (unos 10 minutos). Sacar y dejar reposar unos minutos en la bandeja y transferir luego a una rejilla para que se enfríen totalmente.
¡Y a comer!
Pd: Las amigas de Kireei han tenido la gentileza de sacar en su página el muñeco que le hice a Margui a raíz del libro que les compré, El monstruo que se comió la oscuridad. Me hace muchísima ilusión porque esta website me encanta, y la sigo con total devoción y fidelidad desde que nació hace un par de años. Gracias Cris! Gracias Kireei!

Que bonita manta!!! Y la chaqueta, y bueno las diademas ya lo mas de lo mas! que manos que tienes.
ResponderEliminarY encima unas galletas... ufff yo no se de donde sacas tiempo tu!
Por cierto la primera vez que yo cogi una aguja de ganchillo fue en el colegio que nos enseñaron a hacer una cadeneta y luego teniamos que llevar una servilleta para hacerle el borde! jajajaja
Besitos
Rara es la vez que te leo y que no me haces recordar cosas de nuestra tierra. Mis hijos en la distancia como tu, tambien llevan patucos hechos por su abuela de Sevilla y viendo estas diademas tan vistosas creo que me voy a animar a hacerlas.
ResponderEliminarSigue asi....
Tienes unas manos de oro y esa niña está cada día más guapa, será que se va pareciendo a su mami, jajaja.
ResponderEliminarYo hago punto de cruz de vez en cuando pero el tiempo últimamente no me llega a nada.
Besos
Conchi
HOLA!DESCUBRI POR CASUALIDAD TU BLOG Y ME HA ENCANTADO PORQUE TIENES TODAS LAS COSAS QUE ME GUSTAN COMO LA COCINA Y LAS MANUALIDADES.
ResponderEliminarYA ME HICE TU SEGUIDORA ASI QUE ANDARE SEGUIDO POR AQUI.
TE ENVIO UN GRAN SALUDO DESDE MONTEVIDEO-URUGUAY.
http://lacocinademirtita.blogspot.com/
http://ellugardemirtita.blogspot.com/