domingo, 23 de mayo de 2010

Revelaciones

     Mi amiga Sheyla celebró anoche su cumpleaños con una bonita fiesta en su casa. Unas treinta personas, comida riquísima (Sheyla tiene el don de la cocina), todo tipo de bebidas, música agradable y una puesta en escena impecable. Todo muy prometedor para una velada especial.
     Bien, pues esta fiesta supuso la revelación de dos hechos importantes que, de alguna manera, me confirmaron y convencieron de que tengo que aceptar el cambio...
     Primera Revelación: Mi cuerpo ha cambiado, se ha ensanchado sin remedio. Aquel tipito tan mono no existe!... No es que yo sea una histérica de mi cuerpo precisamente porque nunca me he cuidado demasiado, pero me ha traumatizado de verdad ver que mis bonitos pantalones (en plural porque son como 8) no me pasaban del muslo, no podía cerrarlos, o me asfixiaban de lo apretadísimos que me quedaban!... Pero qué demonios es esto?!?!?!?! Y justo cuando tengo una fiesta, LA FIESTA?  Esto es malísima suerte. Para una vez que tengo una razón para vestirme bien y mona, y resulta que me he convertido en una vaca de caderas anchas que no cabe en la ropa... Ay que dolor sentí!... "Venga Marga, ponte la faja esa que estrangula y coloca todo en su sitio, y vuelve a probar", me decía toda ilusa... Nada!... Mi marido aparece en escena y me comenta, amablemente, que tengo un culo de lo más redondito y que se me marca la ropa interior... Gracias! No me había dado cuenta!... Él dice que no debo de quejarme porque a él le gusta mi cuerpo ahora, más grande, y que además tengo la oportunidad de comprar ropa nueva... De buena gana lo hubiera echado del cuarto porque no es eso lo que quiero escuchar mientras lucho por poder enfundarme algo...
   Cuando estuve en Sevilla en Enero y Febrero comí de lo lindo, pero fue más reponer fuerzas que tirarme a la lujuria de la comida. La cuestión es que puse peso pero aún entraba en mis vaqueros, aunque es verdad que me apretaban mucho. A partir de ahí, ha sido como tirarme en patinete cuesta abajo y sin frenos... Empecé a usar los vaqueros desauciados de después de dar a luz porque me quedaban más sueltos y cómodos, y confié en que la vuelta a mi ritmo de vida, con poco tiempo para comer, muchas carreras y mal dormir, volviera a hacer estragos en mí ser y me devolviera el tipito...
    La busqueda de vestuario para la fiesta de ayer confirma que puedo despedirme de mi antigua silueta y que debo aceptar mi nuevo yo, una talla más grande, con caderas poderosas y culo más que redondo... Ok, creo que no me supone mucho dolor asimilar esto... pero lo que no llevo ni voy a llevar bien es lo del culo. Me probé un traje precioso hace un par de días; de frente me quedaba que ni pintado, como si lo hubieran cortado para mí, pero de espalda era una ordinariez monstruosa! La tela se pegaba al culo que sobresalía como un enorme  bulto! Bueno, no pasa nada, me pruebo una talla más y no pasa nada... EL traje seguía quedando bien aunque un poco suelto, pero la tela seguía pegándose con insultante insistencia a mi trasero... Conclusión: el que ha hecho el traje es un idiota por no ponerle pinzas en la espalda y darle algo más de vuelo...
     Segunda Revelación: Las fiestas de adultos están vetadas, de momento, para mí. Sí, es así, no le puedo pedir peras al olmo... En Leiden no tenemos a nadie con quien dejar a margui si surge algo. No tenemos una canguro de confianza porque no las hay. De vez en cuando hemos contado con una estudiante que para llevar a Margui un par de horas al parque está bien, pero que está claro que no ha visto un niño en su vida y que no sabe qué hacer si tiene que llevarla al cuarto de baño o darle un yogurt.Y sabiendo eso, pues no estoy tranquila ni creo que sea justo para Margui. Así las cosas, Sheyla me dijo que no había problema en que llevara a Margui y se quedara con sus niños jugando y luego se fueran juntos a la cama. Me pareció perfecto! Claro que, estupida de mí, no consideré el principal factor: Margui. Llegamos sobre las 7'30 y para entonces la niña estaba hambrienta (tenía que haber cenado hacía una hora y media) y cansada (se debería ir a dormir en media hora), pero contenta de ver a Max e Isabelle. Sin embargo, el hecho de saber que su mama andaba desaparecida por el piso de abajo y que a ella le estaba vetado, y que empezaba a estar sobrexcitada por lo inusual de la situación, hizo que Margui insistiera en querer estar conmigo... La gente comenzó a llegar a la fiesta y tuve oportunidad de conocer a algunas parejas al principio, pero pronto me vi subiendo arriba para ver a mi niña... La fiesta avanzaba, todo el mundo de lo más animado, y yo pasaba más tiempo con los niños que con los adultos... Conseguí tomarme una copa de vino y empezar a comer cuando de repente un fuerte golpe, y supe con total certeza que esa había sido mi Margui rodando las escaleras. La niña lloraba desconsolada, más por el susto que por el golpe... Después de calmarla, la convencí para ir a dormir... Y ese fue el principio del final de la fiesta para mí... Margui estaba intranquila porque no era su cama, porque los chiquillos entraban y salían del cuarto, porque había mucho ruido de la fiesta... Aceptó quedarse en la cama con Isabelle y yo me bajé toda confiada a alternar con los adultos. A la media hora, apareció una Margui totalmente desubicada, muerta de sueño y demandando los brazos de su mama. Eras las 11 y las fiesta sólo llevaba un poco más de dos horas en marcha, aunque a mí, con tanto ajetreo infantil, me parecía una eternidad. Margui se quedó dormida agarrada a mi cuello y decidí que era hora de irnos, que la niña necesitaba ya su cama y tranquilidad. 
     No me quejo porque lo pasé muy bien el tiempo que pude disfrutar de los adultos. Además, Margui se portó fenomenal y es que con 3 años no se le puede pedir más... Sin emabrgo me doy cuenta que de momento me tengo que conformar con fiestas en la que los niños tengan cabida, porque es la única manera de que todos disfrutemos... Ayer me decían algunas amigas que todo llegará... Está bien, puedo esperar. No cambio el bienestar de mi jamoncilla por poder pasar yo un buen rato. Ya habrá tiempo.

     El otro día me decía mi amiga Mercedes que no podía dejar de escribir en el blog porque a ella le resultaba de lo más ameno, que lo hiciera por ella... Una cosa está clara y es que no soy muy constante porque tengo que encontrar el hueco para poder escribir tranquila (como ahora, que el marido y la jamona duermen)... pero pondré mi voluntad en no defraudar a mi amiga. Y para que se entretenga mientras llega la sieguiente entrega, aquí tienes mi antiguo blog con muuuuuchas fotos y algunos textos... Va por ti, Merce!

      Para terminar, lo que hice ayer: gominolas caseras y banana bread.




     - Las gominolas son facilisimas de hacer. A Margui se las hice con zumo de frutos del bosque y le encantaron. En esta web estupenda, Webos Fritos, lo explican muy bien. Yo no tengo termomix así que las hago en el fuego y con algo más de paciencia. De verdad que merece la pena!


     - La receta del banana bread es del blog de Bea y está riquísimo. De todos los banana bread que he hecho, este es el que más me gusta por la textura del bizcocho. Está buenísimo con un cafelito en el desayuno, y es una buena forma de aprovechar los plátanos que se nos ponen feos y pochos.



     Besos y hasta pronto!
     Pd.: Parece que FINALMENTE está llegando el buen tiempo a estas latitudes. Ya era hora, por Dios, que estaba ya demasiado amargada con el frio y la lluvia maldita!


5 comentarios:

  1. Olé por Harold! yupi!!! curvas curvas (en tu caso te viene bien un poco de chica digas lo que digas!!!)
    Espero que tu hermana no se pase por aquí porque como vea su "amado" pastelito de plátanos le va a dar de todo!
    Mh...gomitas! yo soy fan de las gominolas! no lo puedo evitar, necesito azúcar, me dan a veces unos bajones que no te cuento y me tengo que tragar cinco o seis gominolas seguidas... ahora, con este calor que hace ya en Sevilla, necesito especialmente azúcar y menos mal que ya hoy por fin mi estómago va claramente a mejor... que llevo 10 días cenando jamón york y arroz hervido y...sin poder tomar cosas azucaradas! tengo tentaciones de irme al Supercor 8que abre hoy) y comprarme una bolsa de ositos haribo enterita para mí, -aunque las de Holanda y Alemania me gustan más, ya que los sabores son distintos a las de España-)
    me encanta tu blog, que lo sepas.
    Ah! y por lo de renovar el armario, si necesitas ayuda, cuando vengas...ya sabes! te reto a un día de tiendas non stop!

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  2. ¡ay, me resulta tan familiar lo que te pasa con la ropa, y las tallas! Yo hace tiempo que comprendí que es mejor no mirar qué talla tengo, sino ponerme lo que me cabe. que me da miedo ni preguntar. Y cada vez tengo menos ropa que ponerme. Si se lava, y da de sí, mejor que mejor.
    Y Margui, ¡qué encanto de niña! Yo ya los tengo mayores, y me he encontrado con esas situaciones a menudo, y he terminado en uns illón, con el niño en brazos, y viendo cómo los demás se lo pasan estupendamente, y yo, doliéndome la espalda de aguantar el peso en una postura incómoda, y comiendo algo con una mano, o si alguien se apiadaba de mí y me traía un cachito de algo...
    si estuviera más cerca, me quedaba con Margui alguna noche (ya lo hago con mis sobrinos de vez en cuando). De todas formas, ánimo, disfruta de ella, y cuando pase poco tiempo (aunque te parezca mucho) verás como puede ir contigo a cualquier fiesta sin que sea un trauma para ninguna de las dos. El tiempo pasa volando.
    Suerte y muchos besos, para tí y para Margui.

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  3. Jo, cómo te entiendo!!, yo hace tiempo que renuncié a mi "antiguo cuerpo", pero no sin antes un par de intentos de adelgazar en serio, tras los que me quedé monííísima y al cabo de 6 meses estabamos en las mismas, cuando me diagnosticaron mi "intolerancia alimentaria" me dijeron que estaba hincha por eso y pensé, jejeje volveré a ser yo, pero no, bueno si sigo siendo yo pero con un cuerpo distinto como además no puedo comer casi de nada (imagínate una feria sin pescaito, sin tortilla, sin jamón, en fin....) pues decidí que me daba igual, así que ahora tengo entre 1 y dos tallas más que cuando me casé pero también tengo dos preciosidades de niñas que nos las cambio por nada y mi marido dice que estoy más "buenorra" (forma cariñosa de llamarme gordita? aunque el tb lo está más). En cuanto a las fiestas tb te entiendo yo sólo consigo un par de dias al año y eso que la peque acaba de cumplir 6 años, pero bueno ya llegarán, así que ya sabes ánimo a disfrutar de tu Margui.
    Besotes

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  4. yo creo que todos ensanchamos...o acaso harold no ha ensanchado tambien un poquito?
    el culo JLo esta de moda..asi que nada...pa'lante.

    como decia el Geo..."tu sabes la cantidad de dinero que tengo invertido en esta barriga?"... pues lo mismo....

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  5. Que gomonolas tan bien presentadas, seguro que estan riquisimas, bsssss

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