En mi otra vida, después de construir un nuevo hogar con los escombros que quedaron, después de reinventarme y ponerme mi coraza de ironwoman, tuvimos un rincón donde mi niña y yo pasábamos horas dando rienda suelta a nuestra imaginación, dibujando, cosiendo, modelando...
Nuestro nido lleno de color, el que antes fue su cueva. Allí nos sentíamos felices y no recordábamos que antaño fue ocupado por otro. Cuando hacía sol, la habitación era pura luz. Cuando llovía, escuchábamos la música de las lágrimas del cielo. Cuando la primavera llegó, abríamos el balcón para ver nuestras flores... Nuestro rincón...
Mi madrecita me regaló unos cuantos libros de costura y manualidades, para arrancarme una sonrisa y empujarme a la normalidad en medio de la hedionda locura que nos rodeaba...
En ese cuarto nació el bolso que acompaña a mi Margui a todos lados, un bolsito con puntadas de amor que dicen que ella y sólo ella es la dueña de mi corazón... a compartir con mi vieja querida, la luz de mi vida.
En mi Pinterest guardo mil y una idea para hacer que me inspiran. Uno de ellos era este patrón, bien explicado y relativamente fácil de hacer. El resultado, un bolso de tamaño perfecto para una niña de 6 años, ni grande ni pequeño, con suficiente sitio para llevar su cuaderno y sus lápices, su merienda, sus muñequitos, allá a donde vamos, sea el avión, sea un bar, sea el cole...






Es una maravilla poder leer de nuevo tu blog.
ResponderEliminarEres una ironwoman preciosa.
Besos a las dos.
Me encanta vuestro rincón! ojalá tuviera una décima parte de tu fuerza y decisión.
ResponderEliminarEl bolsito, precioso, se ven las puntadas de amor a la legua...