viernes, 3 de febrero de 2012

Con frío...

     Son las 8'45am y acabo de volver de dejar a Margui en el colegio. Casi no me siento los cachetes de lo fríos que los traigo, mientras me cuezo de calor por la combinación de pedaleo desaforado para volver y el calorcito de la casa... Ay que ver lo que tardamos en arroparnos para salir a la calle, con las múltiples capas de ropas, y en desvestirnos al volver! ¡Qué pereza! Sólo por eso procuro salir lo justo y necesario...
     Así que de nuevo en casa, sentada en mi cuarto de costura junto a la ventana (mi lugar favorito) y dispuesta a estrujarme la sesera para escribir algo en este pobre blog tan desatendido últimamente... Supongo que a todos nos pasa tarde o temprano: tiempos más ocupados, sequía mental, desgana general... No es que haya dejado de hacer cosas y tomar fotos pensando en el blog. No, ese no es el problema... pero tengo la sensación de que no tengo nada que decir, aunque a la par hay muchas cosas sobre las que desearía escribir... Quizás sea simplemente parálisis temporal  creativa...
     Ahora ando trabajando en una casa de muñecas de cartón para la jamona y sus Lalaloopsy... Oye, es que vaya el precio que tiene los juguetes!!!... Después de ver varias posibilidades aquí , aquí (esta la hicimos hace un par de años y fue divertidísimo)  aquí y aquí (Li Er del fabuloso blog Ikat Bag, es la reina del cartón y si quieres aprender e inspirarte, aquí encontrarás todo lo que necesitas saber), me decidí a hacer nuestra propia casa aprovechando varias cajas de cartón: A una caja grande le pegamos con cinta de embalar dos láminas para hacer el tejado y una para formar el piso de arriba; para tapar la cinta adhesiva y reforzar la casa, y que sea uego más fácil pintarla, la hemos cubierto con papelitos pegados con cola blanca aguada... Aún está en proceso de construcción, pero aquí dejo un vistazo de cómo va:





     Hace unos días hice el bizcocho de limón que publicó Pamela... y tengo que decir que la moza no exageraba cuando decía que era delicioso! De verdad que este bizcocho marca un antes y un después... La textura y el suave sabor cítrico... Lo que más me gusta es que es una de esas recetas descubiertas después de rebuscar entre los libros de cocina de su madre, escrita en una tarjeta y con las medidas en cucharas! A eso le llamo yo "arqueología culinaria" porque es una excavación en toda regla por el pasado cocinero de nuestras madres y abuelas, desenterrando con cuidado recetas olvidadas y restaurando toda su gloria para nuestro propio deleite (bueno, y el de los demás). Y será por mi pasado historiador, pero son estas recetas, las que hemos disfrutado en nuestras casas y que estén envueltas con capas de recuerdos, las que más me gustan e interesan. Estas recetas son verdaderos tesoros.


     Dicho lo dicho, aquí dejo el bizcocho. No quiero repetir la receta porque 1) está en el blog de Pamela, 2) es de Pamela, y 3) merece la pena siempre visitarla en su rincón.



Feliz fin de semana!


2 comentarios:

  1. ¡Menuda casita estáis montando! Me encanta la idea de crearla en casa y no de comprarla.
    Y por el frío, me estoy preparando psicológicamente jajaja que después será mucho peor para nosotros:o)
    El bizcocho me gusta, me gusta, todavía no sé que voy a hornear este finde...
    Besos y feliz finde en casa, con calor y sin salir.
    Palmira

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  2. Hola Marga ¿qué tal vas?, todos pasamos por esas rachas de desgana generalizada, pero, no te apures que todo pasa, a veces en las familias se pasan por momentos duros y luego eso nos pasa factura, una casa que seguro va a ser la envidia de todas las amigas de tu hija, a original no te ganarán je,je.Besotes.

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