Sinterklaas vino y se fue. Y si el año pasado Margui sabía ya de qué iba la movida, este año estaba totalmente inmersa en la festividad. Además de las actividades del colegio, tuvimos la oportunidad de ir a recibirlo. Sinterklaas llegó en su barco procedente de España, con su caballo Amérigo y sus ayudantes los Zwarte Pieten, y entró en Leiden por el canal principal, el Oude Rijn, ante el jaleo y los vítores de cientos de niños emocionados y disfrazados, y padres exaltados que procurábamos que nuestro retoño pudiera verlo bien.
Algunos padres me preguntaban que qué me parecía que Sinterklaas viniera de España, y creo que la mayoría creía que por el hecho de ser española estaba enterada de la tradición y la celebrábamos igualmente... así que se quedaban un poco sorprendidos cuando les contestaba que hasta que no vine a Holanda no había oído jamás hablar de Sinterklaas y que en España no lo celebrábamos, a lo que respondían con un "noooooooo?, no lo celebrais? pero viene de España!"...
La vuelta se Sinterklaas a su cortijo español marca el inicio de la campaña de Navidad. Es increíble como cambia todo en un sólo día! La decoración y el ambiente dan un giro de 360º para sumergirnos de lleno en el espíritu navideño, con puestos de venta de árboles, adornos, vajillas, servilletas... Y lo más increíble: el comienzo de las rebajas dentro de nada!
Este año nos vamos a Sevilla mucho antes, el 14, y no pensaba sacar las cajas de Navidad porque no íbamos a disfrutarlo... Pero, ¡qué demonios!... ayer me lié la manta a la cabeza y desempolvé mis cosas, que llevaban dos años guardadas puesto que el año pasado también estuvimos en Sevilla por Navidad... Y con santa paciencia me dispuse a armar el árbol con mi jamona... Y digo "santa paciencia" porque esta niña mía es cabezota y pasa de lo que le digas porque ella tiene una idea clarísima de cómo deben ir los adornos: todos concentrados en las ramas más bajas del árbol... ¡Reconozco que al cabo de la hora perdí los nervios!... Pero lo conseguimos sin que llegara la sangre al río y todos tan satisfechos.
Tengo que decir que me encanta cómo está mi salón, que se nota calentito con tantas lucecitas, con el olor de la alhucema e incienso que me traigo de Sevilla y que quemo en mi chimeneita de la Cartuja, con el Misterio y los Reyes Magos que me pintó mi tía (este año podré comprar alguna figura más ya que llego a tiempo para el mercadillo de Navidad)... A veces pienso en cuánto hemos bromeado sobre el anuncio de El Almendro, pero que verdad más grande es eso de volver a casa por Navidad, sobre todo si conseguimos estar toda la familia reunida, cosa complicada porque Peche vive al otro lado del charco...
Y para zambullirnos del todo en el espíritu navideño, es fundamental empezar a producir dulces, no?... Ya he dicho alguna vez que tengo verdadera obsesión por coleccionar y hacer las recetas de siempre. Los roscos son una cuenta pendiente porque, por más fáciles que sean, a mí siempre se me resisten y me quedan duros y secos, o poco hechos, o sin sabor... Hasta que encontré esta fabulosa receta de Kanela y Limón, a través de Chúpate los Dedos con Sonia. Sólo puedo decir que es fácil y que saben a gloria bendita. Ahí van:
ROSQUILLAS DE LECHE CONDENSADA
1 lata pequeña de Leche Condensada
4 huevos
La ralladura de un limón
Harina normal de repostería
1 sobre de levadura de repostería
1/2 cucharadita de anis en polvo, o un chorreoncillo del Mono (este es mi añadido porque me gusta el sabor del anís; la receta original no lo lleva)
Aceite para freir
Azúcar para rebozar (la receta original la mezcla con un poco de canela)
Batir la leche condensada con los huevos, la ralladura de limón y la pizca de anis (o el chorrito) durante 10 miunutos, hasta que tenga un aspecto cremoso. Añadir el sobrecito de levadura y la harina que necesite hasta formar una bola que no se pegue demasiado en los dedos, pero con cuidado de no pasarse y que quede demasiado compacta; esta parte la hice con la Kitchen Aid y el garfio porque soy una vaga, aunque se puede hacer perfectamente a mano.
Una vez la masa esté lista, coger porciones y estirarlos haciendo un churro, ni grueso ni fino, y atar los cabitos para que quede la forma de rosquilla. Yo las dejé reposar en una bandeja mientras terminaba de formar todos los roscos.
Poner el aceite a calentar, sin que llegue a estar supercaliente porque si no el rosque se hará super rápido por fuera pero quedará crudo por dentro. Echar 4 roscos cada vez, y darles la vuelta cuando veas que toma color. Sacar en cuanto estén dorados y pasar directamente a un plato con azúcar para rebozarlos. Yo no los escurrí en papel de cocina porque 1) quedaban bien escurrido en la espumadera y 2) porque así se pega mejor el azúcar.
Listos!!!
Al día siguiente están hasta más ricos!... y con un chocolatito caliente, ni te cuento!
te han quedado riquisimas!!!! a ver si me animo y estas navidades los niños dejan rosquillas a Santa y no mince pies! jajajajaja
ResponderEliminarTu nacimiento me encanta!!!!
Feliz Navidad!
Pues si vienes por Sevilla y te apetece que nos conozcamos, envíame un mail a unpedazodepan@gmail.com. Aunque seguro que tienes un montón de cosas que hacer....Si te traes alguno de esos broches maravillosos de fieltro me encantaría comprar alguno (los del gatito y los de las flores ocn mariposa y las flores violetas y azules me encantan).
ResponderEliminarComo me gusta ese ambiente navideño de Holanda, es distinto y parece "mas Navidad" que aquí, una de mis cosas pendientes es visitar los típicos mercadillos europeos de navidad.
ResponderEliminarLos roscos tienen una pinta exquisita.
¡Cuanto me alegro que puedas ir a pasar las Navidades en Sevilla! Estaréis encantados.
ResponderEliminarLa decoración os ha quedado estupenda, a ver si nosotros terminamos este finde.
Y las roscas con leche condensada me parecen estupendas.
Besos,
Palmira
Así me gusta, con tu árbol y tu belén!!!!!
ResponderEliminarMuy bonito que ha quedado todo :)
Besos.
Ah, y qué guapas las dos, madre e hija ;-)
a que quedan estupendas?? tengo que probar con el anis! jj un beso!!
ResponderEliminarYo quiero cocinar como tuuuuuuuuuuuuuuu. Es que dicen COMEME. Es que no tengo ni idea.
ResponderEliminarFeliz Navidad a ti y a tu jamona. besos