jueves, 1 de septiembre de 2011

Todos de cabeza...

     Últimamente la vida gira demasiado rápido creando un caos tremendo... No sé qué demonios pasa pero estamos todos revolucionados y con los nervios a flor de piel...
     Lo del marido no es una novedad porque hasta que no acabe de escribir este proyecto de beca, no volverá a su pellejo; parece mentira que lleve un año con este ritmo frenético de trabajo, acostándose a las 6am y dejándonos verle sólo a la hora de la cena. Todo sea por la ansiada estabilidad, que en el mundo académico es una verdadera lotería. Yo ya me acostumbre al papel de madre soltera y, aunque lo echo de menos, son sacrificios que se hacen en equipo: él trabaja como un mulo, y yo le doy el espacio y la tranquilidad para ello, sin reproches....
     Lo de mi señorita siempre me coge de imprevisto porque de una vez para otra se me olvida lo horribles que son los estirones. Y debe estar en uno porque lleva una semana de un humor de perros, tirando bocados a la mínima, gritando si considera que te estás extralimitando, y con el "no" por todo vocabulario... Creo que estos momentos se olvidan fácilmente porque son tan agotadores que una vez que pasan, las mamas intentamos borrarlo de la memoria como si jamás hubieramos tenido instintos asesinos y llantinas histéricas de frustración. ¿Qué soy una exagerada? Ni hablar... lo que soy es sincera.
     Esta semana, Esther compartía en Babyccino cómo se había enfadado con su hijo Pim, su remordimiento posterior y su convicción de que es humana y no una madre perfecta. Y tiene razón. Los hijos son nuestra vida, nuestro amor, nuestro universo, pero eso no quita que veces se conviertan en pequeños monstruos sin escrúpulos con la tremenda capacidad de agotar la pacienca (y yo creo que la tengo) y sacarnos de nuestras casillas. Y la consecuencia peor es que nos convertimos en algo grotesco que escupe sapos y culebras por la boca, con narices hinchadas y ojos desorbitados a punto de salirse de las cuencas, con un temblor tremendo en la mano que, como por arte de mágia, se pretende levantar  para dar un bofetón o estrangular... Y en el preciso instante que el primer sapo horrendo sale, tomamos consciencia de la cosa en la que nos estamos transmutando hasta romper el feo hechizo. Entonces es cuando viene el sentimiento de culpa, la vergüenza y la llantina desolada, mientras mi hija deja de llorar y me mira atónita, sin dar crédito de que ahora es su madre la que se sorbe los mocos desconsoladamente.




     Esto es lo que me pasa a mí...Yo no soy una madre perfecta, aunque intento ser lo mejor posible. No soy una superhéroe cono esqueleto de titanio y cerebro blindado anti-berrinches. Soy humana, con muchos defectos y supongo que alguna virtud, que hace su trabajo a conciencia, aunque hay días que se tuercen sin remedio... En definitiva, que el marido sigue missing in action y necesitado de atención, que la jamona ha estado con los cuernos más que retorcidos, que yo he superado la fase una vez más aunque estuve a punto de perder la cordura, y que procuraré mantener a mi señorita en el lado amable de la vida y no dejarla cruzar al lado oscuro y así evitar que salga a la luz el ogro que habita en el dedo pequeño de mi pie.
     Y en medio de esta locura, un día me dio el nervio y me fui a cambiar de bici. Hasta ahora tenía una omafiets, una bici típica holandesa, sin marchas y con el freno en los pedales. Y adoraba mi bici!... hasta que me caí con Margui y se rompió el brazo... y esta semana estuve de nuevo a punto de caerme un par de veces. Esta bici no es para ir con un niño atrás... Así que con todo el dolor de mi corazón, la traicioné y la vendí, y me compré una mamafiets, una bici para mamas, más ancha, más fuerte, con marchas y frenos, y espacio para la silla de Margui, la canasta frontal y las alforjas traseras... Y aunque me da cosa por mi vieja bici, estoy encantada con la nueva! Es una maravilla! No hay color!... Y Margui la ha bautizado "Blancanieves".

ANTES
AHORA
     Y para rematar, y como terapia para mantener la cordura en esta caótica semana que, a Dios gracias, está a punto de acabar, un poco de costura y de bordado...

 






11 comentarios:

  1. Lo que me rio contigo, porque me recuerdas a mi.
    Yo tengo dos, ahora tienes 20 y 21, super seguidos, se llevan 15 meses.
    Recuerdo que viviamos en las afueras de Rabat, en Témara, en un chalet al lado del mar, y como me pusieron un día, que cogi a mi hija, que entonces tenia cinco años, el nene seis,y le dije que la regalaba al cabrero que pasaba a lo lejos , si los ves riendo, se partian de risa de verme verde.
    Lo que no se esperaban es que la cogiese, y saliendo por la puerta de atras del jardín empezase a llamar al cabrero diciendole gritando, ehhhhhhh, le regalo una niña.
    La cara de mi hijo era bestial, diciendome , por Dios mamá, que luego te vas a arrependir, por Dios mamá.
    Todavia hoy me recuerdan ese día, y me preguntan, mama, ¿tan malos eramos??.
    De lo que más nos reimos es de la cara que tenia el cabrero, que supongo que desde ese día piensa, estas extrangeras estan todas locas.
    Pobre hombre, tenia razón, más que locas.
    Ya ves, tú todavia no la has querido regalar, jejejeje, pero no te preocupes, te llegará. jajajaja.
    Un besin, y anda, ooooooohhhhhhhhhmmmmmmmm , relajación, no nos queda otra.
    Besitos desde Alicante.
    Las bicis geniales, las dos.

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  2. Ibas con una bici sin marchas?? y con freno en los pedales? mecachis, Marga, pensaba q solo lo tenian las bicis de niños! y te has apañado siempre con esa bici....jope, yo hace dos semanas q voy con mi bici (nueva de hace dos meses), ya te dije q yo no iba en bici...y voy como loca...si encima no tuviera marchas....buffff

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  3. Me encantan tus bicis, por aqui se usan menos que en Holanda, pero yo hice un cursillo hace dos veranos para coger un poco de soltura y en casa se partian de risa porque soy una miedica.... aunque ya he mejorado mucho.

    Me encantan tus creaciones, que organizada te veo! Para cuando tu negocio?

    Besos

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  4. Ay Marga!!!, como nos ponen a veces ¿verdad?, me he reido mucho con tu post!!. Me encanta el brochecito, es una monería, y tus etiquetas preciosas, no me había dado cuenta. ¿como las haces?. un abrazo. Olga

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  5. No es por desanimar, pero yo me convierto en un monstruo verde todos los días. Regalo una chica de 18 años monísima de la muerte, pero que saca lo peor de mi en todo momento ¿Alguien la quiere?
    Las ni ñas son una cosa y los niños otra... Tengo tres y prefiero mil veces 30 tios con todos sus problemas que a una linda damisela. Quedate con la certeza de que lo hacemos lo mejor posible y, siempre, con todo nuestro amor. No somos perfectas, somos humanas, mujeres y madres.
    Me encanta tu blog y espero con impaciencia cada una de tus nuevas entradas.
    ¿Bici? Os confieso sin vergüenza que no se montar y ya no tengo valor para aprender.
    Gracias Marga

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  6. gracias por el enlace Marga, te he dejado un premio en mi blog, pasa a recogerlo si quieres, un abrazo. Olga

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  7. Lo que haces con esas manitas PRECIOSO, tus bicis... para ti jajajaja, lo del marido... pues lo que toca cuando nos podemos "permitir" estar en casa cuidando de nuestros hijos y lo de ser madre... que te voy a decir que no sepas. Con tres hijos siendo la pequeña lo que no fueron los mayores... ahora esta calmada pero aun tiene sus cosas inaguantables y si, chillo, a los tres y mcuhas veces me siento fatal primero porque despues de haberlo hecho recapacito y pienso "de que me quejo? si en el fondo son unos buenazos y son crios, siempre estoy esto no puedes, esto no se que, no corras, no puedes salir, hay que hacer deberes... en fin que los pobres llegaran a adultos sin haber tenido una infancia donde jugaban y jugaban y jugaban.... sobre todo me pasa con Ethan el mayor porque hay algunos de sus amigos que les dejan ir solos al parque y tal pero chica que no me fio, que no esta enfrente de casa precisamente, que hay muchos niñatos que pasan el tiempo incordiando y muchas cosas pero por otro lado me da penita que no pueda hacerlo y siempre tenga que jugar con niños mas pequeños... que esto de ser madres es DIFICIL!!!

    Besazos

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  8. Yo tb tengo una bici como la tuya desde hace un año y la he utilizado solo una vez. Al ver la foto me he animado a sacarla la próxima semana. Gracias. B

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  9. Hola, Marga!
    Pues chica, mucho ánimo!!!!! Ser madre no es nada fácil, y si para colmo estás mucho tiempo sola, es normal que pierdas la paciencia. A mí también me pasa y creo que a todos. Queremos hacerlo lo mejor posible, pero somos humanas y los niños son muy listos (y a veces malos).... En fin, que llénate de paciencia y pa'lante!!!!
    Un beso fuerte,
    E.
    Pd: Muy mona la bici nueva. Por cierto, no sé cómo lo hacías con una bici sin marchas!!!!

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  10. Wow- gorgeous photos! Love the embroidered pins- just beautiful

    www.mel-designs.typepad.com

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  11. Es duro ser mamá!!! Por lo menos las cositas manuales nos entretienen a ratos y nos hacen olvidar y ser felices...

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