Hace unos días, el 31 de Diciembre, pero cinco años atrás, emprendía camino hacia mi nuevo hogar. Fue el último día del año 2005 cuando Harold y yo llegamos a Leiden con nuestras vidas en cuatro grandes maletas y dispuestos a empezar una etapa nueva juntos. Recuerdo el nudo en el estómago y las lágrimas formando una piscina a punto de desbordarse cuando, sentada en el AVE y luego en el avión, iba dejando atrás mi tierra y mi gente. Miraba obsesivamente por la ventana, intentando memorizar lo que hasta entonces era mi mundo. Y meditaba en lo que había ocurrido en los últimos tres días, porque apenas había tenido capacidad de asimilar el gran cambio que se acababa de producir en mi vida.
Hace cinco años, el 28 de Diciembre, Día de los Inocentes, a las 12 de la mañana, Harold y yo nos casamos en la Iglesia de San Esteban, en Sevilla. ¡Llegar hasta ahí fue toda una odisea! Harold y yo vivíamos separados por muchos kilómetros, uno en Chicago y la otra en Madrid. Encontrar iglesia para tal fecha, en plena Navidad, no fue tan difícil como pensaba, pero lidiar con el padre Andrés fue una pesadilla como de Elm Street; todo el mundo sabía de la fama de puñetero del cura menos yo y cuando contaba los encontronazos que tenía con el sacerdote, la gente me decía que cómo se me había ocurrido tener trato con él. Desde luego, el tipo le hace un mal favor a la Iglesia porque, además de ser un borde machista y muy maleducado, a una semana de la boda me comunico desagradablemente que sólo me casaría por le rito exprés, es decir, sin comunión ni sermón y en 15 minutos, y si no me gustaba, que me buscara a otro cura. No hace falta que diga que me dio un ataque de angustia e ira contra semejante mamarracho llamado "hombre de Dios"! Por suerte, un sacerdote de la parroquia de casa, que son Agustinos y encantadores, se ofreció a cambiar el día que se iba de vacaciones para casarnos... Y en medio de la psicosis de preparar la boda en la distancia y sobre el terreno durante los fines de semana que bajaba a Sevilla, mi abuela estaba siendo devorada por el bicho asqueroso del cáncer, postrada en la cama y con los días contados. Los ánimos de la familia no iban parejos con la alegría que supone una boda; para mi madre fue especialmente difícil compaginar la felicidad por su hija y la tristeza por su madre. Además, temíamos el desenlace fatal en cualquier momento... Y superamos la pelea preboda que, parece ser, todo el mundo sufre. Yo no me lo creía y estaba convencida de que no nos pasaría, pero sí, sí que ocurrió y fue a la vez estúpido y feo.
Pero lo conseguimos. Llegamos al día 28 y nos casamos radiantes de felicidad. Y fue una boda preciosa y divertida, aunque todo ocurrió tan vertiginosamente que lo recuerdo más como un sueño que como algo que viví de verdad.
Cinco años comprometidos en este proyecto de vida y con una niña maravillosa. ¡ Supongo que los que pronosticaron nuestro pronto fracaso como pareja se equivocaron! Manda narices que en el día de mi boda, algunas supuestas amigas se dedicaran a "comentar" lo precipitado de nuestra decisión, el inmenso error cometido por casarme y el clarísimo final en menos de un año de tan absurda unión... Jajajajajajajajaja... ¡No todo el mundo puede ser como la bruja Lola!
Y, haciendo balance, diría que hemos trabajado mucho en nuestra relación y en fortalecer lo que estamos creando; que, como todo el mundo, hemos tenido momentos difíciles y muchos otros maravillosos; que hemos aprendido a conocernos, tolerarnos y aceptarnos; que nos queremos infinitamente más que hace cinco años; que seguimos caminando juntos, con nuestra niña, y buscando nuestro hogar definitivo; y que sabemos que aún nos queda mucho trabajo, diario, por delante. ¿Quién dijo que la convivencia fuera fácil? Unirse a otra persona significa un giro radical en la vida propia simplemente porque pasamos a formar parte de un equipo. Y así es como Harold y yo entendemos nuestra relación, como un equipo que se compenetra, se apoya, se comunica y aprende para que las jugadas vayan siendo cada vez mejores. Los caracteres y las diferencias culturales son sólo matices que se pulen para ir sintonizando cada vez mejor. Nos queremos y nos respetamos, y así, poco a poco, nos vamos acoplando el uno al otro. Sí, el balance es positivo, positivísimo, y no hay nada de lo que me arrepienta. Aquellos que vaticinaron nuestro fracaso subestimaron nuestro tesón y determinación para crear una familia y crecer como pareja.
Y como gritaban los vendedores de los puestecillos de papeletas en la calle del Infierno, en la Feria: "¡A por otro, a por otro, a por otro perrito piloto!", yo digo: " ¡a por otro, a por otro, a por otro quinquenio más!"
* El siguiente quinquenio nunca llegó... en esta época aún era capaz de luchar y perdonar... pero él lo destruyó todo... y nosotras ganamos la libertad.
Y la receta de hoy se la dedico a mi churri, al amor de mi vida, porque sé que le encantan estos rollitos de canela.
ROLLOS DE CANELA
(receta tomada de My Tartalette)
Para la masa:
-1 sobre de levadura seca
-1 taza de leche templada
-1/2 taza de azúcar
- 1/3 taza de mantequilla sin sal, derretida y templada.
- 1 cucharadita de sal
- 2 huevos
- 4 tazas de harina
Para el relleno:
- 1 taza de azúcar moreno
- 2 1/2 cucharadas de canela molida
- 1/3 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
Para el glaseado:
- 1/4 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 1/4 taza de queso crema tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 1 1/2 taza de azúcar glass
-1 cucharada de leche
- 1/4 cucharadita de vainilla.
* Preparar la masa
Disolver la levadura de la leche templada.
Mezclar el azúcar, la mantequilla, la sal y los huevos. Añadir la harina y la leche, y mezclar bien.
Amasar la masa y formar una bola. Poner en un bol,cubierto con un trapo y dejar reposar en un lugar templado al menos una hora o hasta que doble se tamaño.
Estirar la masa con un rodillo sobre una superficie enharinada, formando un rectángulo de unos 50 cm de largo y unos 40cm de ancho.
Precalentar el horno a 200º (180º si es de convección), y poner la rejilla a media altura.
* Para el relleno
Combinar el azúcar moreno y la canela en un bol.
Untar la mantequilla blanda sobre la superficie de la masa, y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela.
* Para formar los rollos
Trabajando con cuidado desde uno de los extremos largos, ir enrollando la masa procurando que quede apretadita.
Cortar el rollo de masa en tajadas de unos 4 cm y colocarlos en un molde redondo de bizcocho, previamente untado ligeramente con mantequilla, con un poquito de espacio entre ellos. Dejar reposar unos 30 minutos, hasta que crezcan y doblen de nuevo en tamaño.
Hornear 10 minutos, o hasta que estén dorados.
* Para el glaseado
Mientras los rollos están en el horno, mezclar la mantequilla y el queso crema con una batidora a velocidad alta. Añadir el azucar glass y mezclar a velocidad baja hasta que el azúcar esté bien incorporado. Añadir la leche y la vainilla. Mezclar a velocidad alta hasta que el glaseado esté suave y esponjoso.
Cuando los rollos se hallan enfriado unos 20 minutos, cubrir generosamente con el glaseado.
Ir a la página original para ver fotos del todo el proceso, paso a paso.




Pues muchas felicidades por esos 5 años, y a por 20 mas, para celebrar las bodas de plata!
ResponderEliminarUn beso, Marga y feliz 2011
Me alegro mucho por vosotros. Muchas felicidades y adelante con esa familia.
ResponderEliminarUn abrazote
Anonadada me he quedado.
ResponderEliminarEl 28 de diciembre?
No me lo puedo creer.
Qué valor!!!!!!!!!!!
El 28 de diciembre del 92 a las 12 de la mañana............, un lunes
me casé yo, jajajajaja.
Y yo pensando que era la única loca que había elegido ese día tan raro, jajaj
De ahora en adelante, ese día brindaré por mi matrimonio y por el tuyo.
FELICIDADES.
Pues si... unirse a otra persona no es facil... solo los que estamos metidos en relaciones sabemos lo dificil que es respetar la manera de ser de cada uno, comprender al otro, dar espacio cuando se necesita, apoyar incondicionalmente, aceptar las virtudes y las manias, levantarse y acostarse cada dia viendo la misma cara, para lo bueno y para lo malo.... Cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y si ya es dificil de por si entenderse uno mismo...mucho mas entender al otro, aceptarlo, compaginarlo con la forma de ser de uno y encima salir adelante superando el dia a dia y las dificultades que trae consigo la vida....
ResponderEliminarNi caso a los que hablaron en su dia, ni caso a los que aun hablan...desafortunadamente siempre hay gente esperando a que demos un tropezon para decir LO SABIA!!...
Lo importante es saber lo que uno tiene, valorarlo y mimarlo.... lo que los demas vean, piensen o digan, no tiene que llegar ni tan siquiera a rozarnos....
Enhorabuena por esos cinco años! Y a por otros cinco!
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ResponderEliminarMe ha gustado mucho, Marga,, si es verdad, se os ve muy felices,.
ResponderEliminarLos comentarios de la gente, imaginate,,, no nos valen para nada, siempre la gente opina. Y muchas veces sin conocimiento de causa.
Tu hermana tiene toda la razón en su mensaje.
Muchos besos.
Rocío.
Enhorabuena y feliz Añ6! Ya volvisteis?
ResponderEliminarAqui en casa les vuelven locos especialmente a mi marido tambien :)
Un besito