¡Qué ilusión! ¡Estoy como una niña con zapatos nuevos!
¡Este año participo, Dios mediante, en el Amigo Invisible Gastronómico 2010 que organiza la fabulosa Bea!
Durante los dos últimos años he leido sobre este amigo invisible, y me ha corroido la envidia cuando leía los blogs de los participantes, todas muy emocionadas de recibir su regalo y también de preparar el suyo... Y es que a mí me pirra este tipo de juegos!!! Recuerdo los que organizábamos en el colegio, con los nervios de buscar un regalo y la emoción apenas contenida el día que tocaba intercambiar los paquetitos. El año pasado organizamos uno en el grupo de madres que estuve frecuentando, y fue muy agradable recibir un detallito cada vez que nos reuníamos, a modo de mimo para animarnos mutuamente (todas éramos agotadas y medio desquiciadas mamas de preescolares entre 1 y 4 años), para descubrir en el último encuentro quién te había estado regalando esa pequeña alegría. Y este año celebramos una reunión de antiguas alumnas de mi colegio con motivo de nuestro 40 cumpleaños. Todas teníamos que comprar algo por 10 euros que fuera un regalo de cumpleaños y creo que todas se divirtieron mucho y salieron bastante contentas con su detalle sopresa. Así que sí, estoy contentísima de tener la oportunidad de participar en este Amigo Invisible Gastronómico, no sólo por el juego en sí, sino porque tiene que ver con la cocina, una de mis actividades favoritas!
El logo de este año lo ha diseñado Carol, del blog Ilustradora Infantil, y creo que plasma muy bien la cara que todas debemos de tener cuando estamos con las manos en la masa, felices mientras hacemos lo que nos gusta, embriagadas con las texturas y los olores con los que jugamos, y emocionadas ante el resultado final que nuestras manitas han creado:
A mi me gusta todo lo que tenga que ver con la cocina... TODO, ABSOLUTAMENTE TODO... menaje, ingredientes, recetarios y revistas (absolutamente adicta), decoración, películas sobre comida (me encantan "Comer, Beber y Amar" de Ang Lee, y "Vatel", de Roland Joffé) , libros en los que la comida tenga un protagonismo especial (mi favorito, sin duda alguna, es "Como Agua para Chocolate" de Laura Esquivel... es una obra de arte, maravilloso, mágico)... Mi amigo invisible lo tiene muy fácil conmigo, porque todo, todo me gusta, y cualquier cosa será muy bien recibido!
En casa de mi madre, la cocina siempre fue el centro neurálgico donde transcurría el 90% de nuestra vida familiar. Allí nos reuníamos, charlábamos, jugábamos mientras mi madre planchaba y hacía la comida, veíamos la tele...Sigue siendo igual y nada ha cambiado. Si viene alguien de visita, por alguna razón extraña, siempre acabamos sentados en la cocina, y eso que mi madre tiene unos taburetes incomodísimos que te hacen sentir como una gallina sobre el palo del gallinero (pero ella las adora y no hay forma de que las cambie). Y es aquí donde Margui ha jugado más porque toda la cocina era un enorme baúl de maravillas para explorar: los mil trastos que la abuela guarda en los cajones, las pilas de trapos bien dobladitos, los botes de especias... Uno de los recuerdos más maravillosos que conservo es en esa cocina, en Navidad, con mi madre como directora de la melodía de manjares que los hijos orquestábamos, sin molestarnos, cada uno a lo suyo pero felices de participar juntos en el proceso creativo, y mi padre haciendo esporádicas incursiones para picar lo que pillara al vuelo. Los olores, las risas, el frenético trabajo de cucharones que removían con cariño y cuchillos que cortaban y picaban con delicadeza...
En mi casa, la cocina es mi reino, donde yo soy la tirana y dictadora que la gobierna sin permitir el más mínimo comentario o crítica a lo que allí haya u ocurra. Mi marido tiene totalmente prohibido "sugerir"... Es mi espacio, mi lugar, mio, mio y de nadie más!... Y sobra decir que llevo mal las interferencias en mi reino, como cuando viene la suegra y amablemente decide tomar posesión de MI cocina para ayudarme... Ay! Todavía recuerdo el primer Thanksgiving que organicé y que ella, sin quererlo, me boicoteó. Me pasé un mes leyendo todo sobre esta celebración y sobre los platos típicos, y buscando y seleccionando rellenos y acompañamientos en Martha Stewart. Entonces, mi suegra aterrizó y y fui desbancada: ella se convirtió en la maestra cocinera y yo en el pobre e incapaz pinche y friegacacharros. Y cuando el pavo salió majestuoso y precioso del horno, y antes de que mis invitados pudieran admirarlo, mi suegra lo destrozó, literalmente, en mil pedacitos cortados sin cuidado alguno... Yo quería llorar... Y ay que rabia más atroz sentí!!!... Y ella como si nada, dirigiendo el concierto... Pero, ¿¿¿quién demonios le dio MI batuta???
Podría estar horas y horas hablando de la cocina, de cómo aprendí a cocinar, de cómo quiero que sea la cocina de mis sueños, de qué negocio me encantaría tener... pero no quiero abusar, asi que me despido por hoy con una tartita de manzana y pera muy rica que me pasó mi prima Marta:
TARTA DE MANZANA Y PERA
- 3 manzanas
- 3 peras
- 2 huevos
- 100 ml. de leche
- 70 gr. de harina
- 50 gr. de azúcar
- 20gr. de mantequilla derretida
- 1 sobre de levadura royal
- 1 sobre de azúcar avainillado
- Una pizca de sal
- Una cucharadita de Apple Pie Spice: esto lo compre en USA, pero básicamente es un pellizquito de canela, nuez moscada y clavo.
Horno a 200º (a 180º si es de convección)
Tamizar la harina junto con la levadura, el azucar avainillado y la sal.
Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añadir la mantequilla y la leche, y mezclar bien. Por último agregar la mezcla de la harina hasta obtener una crema.
Pelar y descorazonar la fruta, cortarla a rebanadas muy finas (con una mandolina salen muy bien).
Tamizar la harina junto con la levadura, el azucar avainillado y la sal.
Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añadir la mantequilla y la leche, y mezclar bien. Por último agregar la mezcla de la harina hasta obtener una crema.
Pelar y descorazonar la fruta, cortarla a rebanadas muy finas (con una mandolina salen muy bien).
Mezclar en un bol la fruta con la crema y mover para que todo se impregne bien.
Engrasar un molde y echar la mezcla, alisando con la cuchara.
Engrasar un molde y echar la mezcla, alisando con la cuchara.
Hornear 35 minutos.
* Esta tarta está mucho más rica al día siguiente.
* Se puede pintar con un poco de mermelada de albaricoque, para que quede brillante, y acompañar de nata montada.



Hoy me has hecho reír a fondo. Describes la invasión de tu cocina por la suegra y uno se siente allí mismo, testigo de la batalla, viendo con horror y risa cómo te están fileteando el pavo. En las familias con vida, la cocina siempre será el centro. Donde vivo las casas son un apéndice frio y aburrido de la cocina, ésta de leña, siempre encendida, la reina indiscutible, donde se hace todo menos dormir.
ResponderEliminarMarga me ha encantado. Me he reído mucho, lo de la suegra me ha hecho mucha gracia, porque la mía hubiera hecho lo mismo. Y yo me hubiera preguntado lo mismo que tu. Sigue escribiendo que me gusta mucho.
ResponderEliminarcomo pnes en esa masa de tarta 3 manzanas y tres peras? yo puse tres manzanas y casi no tenia liquido en la masa!
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