Esta preguntita tan normal, tan simple y sobre todo tan inofensiva a primera vista, tiene su mandanga. Verás, hace unos años yo respondía con seguridad y con la boca bien llena “soy arqueóloga y hago mi doctorado en egiptología, doy clases de jeroglíficos, estudio muchísimo y excavo un par de meses al año en Egipto”, y mi interlocutor quedaba de lo más satisfecho con mi respuesta. Ahora, cuando rara vez me preguntan, digo que soy directora de recursos humanos de mi propia empresa, o lo que es lo mismo, ama de casa-mama-esposa-secretaria-arreglalotodo y aficionada a las manualidades. Es decir, una auténtica maruja. Entonces mi interlocutor pone carita de condescendencia y solo suelta un “aaah, que bien”, para marcharse en cuanto puede porque asume que no tengo nada más que decir… Y me he dado cuenta que las mujeres somos las peores en esto, las que más discriminamos entre nosotras y nos portamos como auténticas perras. Hace dos años fui a un congreso internacional con Harold, él a trabajar y yo a disfrutar, y muchas de mis antiguas colegas me trataron como una auténtica fracasada por haberme convertido en una mujer normal dedicada a su familia! Increíble!... Me dijeron que mi sacrificio era loable, que comprendían con rintintín que yo solo pudiera dedicarme a la casa, que quizás algún día pudiera volver a mi profesión… Me daban ganas de gritarles que al menos yo tenía una vida, que la había elegido yo voluntariamente y que me hacía muy feliz, mientras que ellas solo tenían trabajo y soledad!... vamos! Faltaría más!
¿Qué pasa si me he reconvertido en maruja? ¿Acaso es un demérito?
Las cosas claras y el chocolate espeso, como diría mi madre.
1) El término “maruja” me gusta y me define, al menos de la forma en que yo lo entiendo: una todo terreno que trabaja como una mula por la felicidad de su gente y que se las apaña para mantenerse cuerda, entera y hasta contenta cada día. Y no hay mayor orgullo y satisfacción para una maruja como yo que acabar el día con la convicción de que todos se fueron a dormir tranquilos y contentos.
2) El trabajo de maruja es tremendo! Y ojo, digo TRABAJO con mayúscula, que debería ser remunerado!... Me río cada vez que pienso en mis agobios y cansancio de mi pasado… jua, jua… pero si eso estaba tirado y era hasta relajado: iba a trabajar, alternaba con gente, me agarraba algún cabreo que otro, terminaba mi día y me iba a tomar una cervecita, me administraba mi tiempo para hacer de todo, me sentaba con paz a leer el periódico… no me dolía el cuerpo de cargar bolsas de la compra escaleras arriba, ni acababa con la cabeza idiota por pensar por mí y por dos personas más, ni tenía que ajustarme a un horario bien estricto para que me diera tiempo a mis labores caseras, el super, recoger a la niña, tener almuerzo y cena listos a tiempo, bañar y acostar a la peque… Uy! Y cuando era novata en esto, lloraba la mitad de los días de la semana de lo agotada que estaba con la casa y con el bebe porque me sentía completamente acelerada y sin control alguno sobre mi vida.
3) ¿Porqué demonios tenemos que referirnos al TRABAJO doméstico como “mis labores”? ¿Quién decidió que la casa y los hijos son tareas exclusivas de la mujer? ¿por qué es algo que sólo se identifica con nosotras? ¿acaso portamos en gen que nos obliga a “mis labores”?... A mi me encantan mis tareas (menos limpiar el cuarto de baño que lo odio), pero reivindico el derecho a ser yo y nadie más que yo la que lo diga…… Aún me acuerdo cuando estaba en los primeros años de doctorado y el novio que tenía entonces me decía que estaba bien que me divirtiera con mis estudios pero que no entendía para que tanto esfuerzo si cuando nos casáramos yo me quedaría en casa ocupándome de “mis labores”… Sobra decir que este muchacho condenó su futuro conmigo en el mismo instante que hizo tal declaración.
* El Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice:
-Maruja: Ama de casa de bajo nivel cultural
-Marujear: Tener comportamiento de maruja
* En Wordreference.com:
-Maruja: Mujer dedicada exclusivamente al trabajo del hogar sin inquietudes culturales, sociales ni de otro tipo
- Marujear: Realizar acciones que se consideran propias de una maruja, especialmente cotillear.
* Y en el diccionario de la jerga.com:
-Maruja: que le gustan las labores de la casa y que se mete en los asuntos ajenos, entrometida.
Y la regla de tres que me sale es: Ama de casa = maruja cabeza hueca = cotilla
Osea, que si soy una full-time mama que trabaja en casa, soy por ende una maruja con el cerebro de un mosquito y sin mayor interés en la vida que meter las narices en los asuntos de los demás. ¿Y porqué el ser maruja es sinónimo de ser cotilla? ¿Qué pasa, que por tener interés en otras personas soy una maruja? ¿Y si soy una ama de casa que no siente curiosidad por los detalles escabrosos de la vida de los demás ya no soy maruja? ¿Y donde dejamos a las que trabajan fuera de casa pero que cuando retornan al hogar se transmutan inmediatamente en amas de casa? ¿Son sólo medio marujas porque se dedican a algo más que "mis labores"? ¿O son más cotillas, y por ende más marujas, porque se relacionan con más gente en el otro trabajo?
Me encontré un test que mide tu grado de marujez. ¡Qué decepción! Resulta que sólo tengo un 14% de maruja… vamos, que soy una mera pretendiente a maruja… Aunque por otro lado, y según las definiciones, debo tener algo de inteligencia y ser poco entrometida, no?
Hoy reivindico una redefinición de la maruja del siglo XXI como “mujer inteligente, con formación universitaria e incluso de postgrado, que habla un par de idiomas o más, con intereses culturales, políticos y sociales, que es perfectamente competente en diversas áreas como economía, informática, diseño, ecología, reciclaje y restauración, que se adapta perfectamente a las más variadas circunstancias, que soporta sin dolor la falta de sueño o los sonido estridentes que los hijos son capaces de emitir, que son multifuncionales con perfecta capacidad para escuchar al marido a la par que entretiene al hijo y termina de hacer la cena, dobla ropa mientras vigila el baño del pequeño y vuelve a escuchar los avatares laborales del marido mientras le hace una terapia de positivismo…
Una maruja del siglo XXI con sesos, intereses varios y multiples capacidades que van más allá de lo que cualquiera que no es maruja puede llegar a comprender.
Conozco a muchísimas mujeres así.
Y dicho todo esto…
¡¡¡VIVA LAS MARUJAS DEL SIGLO XXI!!!





Sin palabras, Marga, me he quedado sin palabras, pq tu las has dicho todas ya!
ResponderEliminarah, y esa ultima imagen es genial!!!
(por cierto, tu no te habias puesto una bañera?)
Jopé, me ha encantado el post, creo q lo voy a enmarcar...
Un beso,
Hola Maru...!!! jajajja así me llama una "amiga mía".... Maru, de Marujita, pero a mí me encanta........como dice Sonia, lo has dicho todo, y efectivamente son las mujeres ( las "rofesionales") las que son las más despectivas en este tema....
ResponderEliminarEn fin.. por cierto, ahora entiendo por qué pusiste la bañera. jiji
Un beso
Bea
rofesionales :-)) ???
ResponderEliminarbuenisimo Marga.. jaja. Me siento completamente identificada
ResponderEliminarTe superas en cada batiburrillo, y eso que la base de partida ya era alta. Muy bueno.Me he reído a fondo, más ahora que soy un marujo. Muchísimas mujeres profesionales están deseando quedarse fijas para ser madres, eso que los del cromosoma Y jamás conseguiremos. Maruja, en una etimología profunda, viene de madre, hoy por hoy una libre elección. Nada menos.
ResponderEliminarole, ole y ole!!! jajaja lo que me he reido pero si tienes toda la razon... odio que me pregunten " y a que te dedicas?" sobre todo esas que trabajan que luego te miran como diciendo "pobre infeliz" arggg!!!! Pues que quieres que te diga... yo soy "feliz", algunos dias acabo hasta las narices pero mis hijos me tienen cuando llegan al cole, mis hijos comen siempre sentados en la mesa y conmigo, algunos dias todos en familia, y algunos meses igual nos tenemos que apretar el cinturon un agujerito mas pero la comida nunca falta en la mesa. No creo que ir a esquiar todos los años sea necesario... y si me gusta reunirme con mis amigas a marujear y tener un poco de "conversacion adulta".
ResponderEliminarUn besazo Maruja!
El test marujil dice que tengo un 41% de maruja... o lo que viene a ser lo mismo, un 41% de cotilla....porque ni tengo hijos, ni atiendo baños a la vez que doblo ropa, ni recojo a nadie del cole, ni me dedico 100% a las tareas de la casa....
ResponderEliminarDe los chistes, mi preferido es el que le preguntan a la mujer... Profesion? y ella tiene una lista interminable de cosas que hace.... asi es mas como yo me siento...
deje mi trabajo cuando me case
ResponderEliminartenia 22 años llevo 42 de MARUJA
42 de esposa, 42 de madre, 42 de chacha, para todo
Soy CATEDRATICA he formado una familia de tres hijos son mis tesoros,apesar de todo he sido y soy feliz con mi trabajo
, trabajo que no es considerado....
Un beso de otra MARUJA T.Q.M
Me quiero sumar a este gran orgullo de ser una maruja: forjar el calor de un hogar con todo mi cariño y como no, con mucho sacrificio y esfuerzo es compensado con creces con la sonrisa de mis hijos y el amor de mi marido.
ResponderEliminarUn díficil y largo camino que he recorrido para, por fin conseguir este honorable titulo de maruja que llevo con la cabeza muy alta. Doy gracias a la maruja que siempre he llevado dentro y finalmente ha salido a la luz para hacerme sentir una mujer plena y completamente féliz.Gracias por estas palabras prima que tanto me han hecho reflexionar .un beso.
Pero Marga, según el test ...soy mas marujo que tú!
ResponderEliminarEnhorabuena por un post tan divertido y real, JMmaridodeBlancalaquenuncaleesucorreroperoyosiporquesoyunmarujo
Completamente de acuerdo contigo, tengo un trabajo a media jornada ( tres días en semana de 9 a 2) completamente compatible con mis niñas y mi vida, pero cuando los días "libres" voy a dejar a mis hijas al cole, tengo una amiga que me dice swiempre ¿qué hoy de "maruja"? a lo q le contesto siempre ¡Que mala es la envídia!, yo me siento una privilegiada a pesar de lo reventá que acabo todos los días.
ResponderEliminarBesotes
Marga,tienes toda la razón del mundo!!! tener una VIDA PLENA no tiene nada que ver con trabajar o no fuera de casa.
ResponderEliminarY esta claro que la tuya lo es, y MUCHO!!! estás llena de inquietudes que además sabes compartir con nosotros a través de tu blog de forma genial!!
Un beso muy fuerte y seguiré aprendiendo contigo
Marga, encontré tu blog hace unos días, mientras buscaba manualidades para el primer cumpleaños de mi bebé y desde entonces leí todos tus post. Es una lástima que no puedas publicar más seguido, pero me quedan muy claras tus razones. Yo también fui madre más allá de los treinta y cuando Camilo llegó, ya tenía casi diez años de carrera y estaba terminando mi post-grado de Literatura latinoamericana.Durante el embarazo tuve que hacer reposo y, sinceramente, no podía pensar en otra cosa que en el bebé, estaba "llena de él". Así que mi tesis quedó relegada. Ahora que ya tiene un año me doy cuenta que van a pasar un tiempo prolongado hasta que pueda enfocarme en la investigación literaria, porque ¡hasta bañarme en cinco minutos es una hazaña!No me quejo, amo a mi hijo incondicionalmente pero este primer año fue difícil. Por eso me gustaría que me contaras más sobre cómo fue tu experiencia como mujer apasionada por el estudio en el primer año de vida de tu hermosa hija (la cual se ve sumamente feliz en las fotos).Espero que tu próximo post sea sobre el tema. Besos enormes desde Uruguay.
ResponderEliminarNo deja de haber cierto rencor en tus palabras, lo cual desvirtúa tu sinceridad. Aunque lo maquilles con "chistes", lugares comunes de la relación tradicional hombre/mujer. Me hace dudar, si tu dedicación al hogar - lo cual no necesita la menor justificación ni significa nada indigno, u otra valoración peyorativa - es auténticamente una elección libre y no una situación en la que has entrado por no haber sabido orientar tu profesión hacia otras salidas: dígase enseñanza, estudio y publicaciones, etc... más allá del trabajo de campo que ejerciste.
ResponderEliminarNo te molesten mis palabras, te digo lo que el trasfondo de tu texto me transmite, mi percepción.
Un saludo
Disculpa, mi nombre es Dmitri Lopes.
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