sábado, 9 de junio de 2012

Bizcocho del ahorro

     Cada vez tengo más claro que, tal y como va la economía mundial, tenemos que aprender una nueva forma de vivir... Y creo sinceramente que deberíamos mirar atrás, a la época de nuestros abuelos y padres, cuando todo se hacía con las manos y el ingenio, se reciclaba comida y ropa, se era capaz de ser fontanero y albañil para chapuzas... Un buen amigo escribía hace poco:

"Mis padres tienen en torno a 70 años, y siempre han sido un ejemplo de
trabajo, honradez, austeridad, previsión y generosidad. Pertenecen a una
generación que, como dice mi padre, les tocó el peor cambio: de jóvenes
trabajaron para sus padres y de casados para sus hijos.

Son gente que veían el trabajo como una oportunidad de progresar, como algo
que les abría a un futuro mejor, y se entregaron a ello en condiciones muy
difíciles. Son una generación que compraba las cosas cuando podía y del
nivel que se podía permitir, que no pedía prestado más que por estricta
necesidad, que pagaban sus facturas con celo, y ahorraban un poco “por si
pasaba algo”, que gastaban en ropa y lujos lo que la prudencia les dictaba
y se bañaban en ríos cercanos, disfrutando de tortillas de patata y
embutidos, en domingos veraniegos de familia y amigos."


    
 Vivimos tiempos difíciles y cada vez tenemos menos... pero el cambio es posible. Sólo tenemos que mirar atrás, a nuestros abuelos y padres, y aprender y reaprender aquellos valores fundamentales para progresar y conseguir salir del atolladero en el que nos estamos ahogando. Somos gente preparada, con estudios e idiomas. Sabemos lo que es clavar los codos y formarnos... ¡No somos tontos!... Así que venga! Vamos a usar la cabeza privilegiada que tenemos, que ciertamente la tenemos, para reinventarnos y salir de este pozo, vamos a aprender a crear y solucionar con las manos, a buscar nuevas para enderezar lo torcido, vamos a mirar con humildad a nuestros mayores y aprovecharnos de su saber para encontrar la salida por nosotros mismos... ¡Soñemos con el futuro y lancémonos a por él!..Sé que podemos... Sé que hace falta un nuevo modelo y está en nuestra mano conseguirlo.



     Y con esto en mente, he hecho esta mañana un bizcocho con los cuatro plátanos pochísimos que tenía en la nevera... El Banana Cake es un clásico de mil variantes. A mi me gusta pensar que es el bizcocho del ahorro y el reciclado, ese tan agradecido que sale riquísimo con unos cuantos plátanos casi negros... y que si añadimos unas pepitas de chocolate, o unas nueces molidas o le chorreamos chocolate por encima, queda maravilloso!... Y sólo con esos plátanos que los niños se niegan a comer ya y que tienen un aspecto que echan para atrás!
     Mi receta es simple y riquísima. No lleva ningún extra porque a Margui no le emociona encontrarse tropezones aunque sean de chocolate, pero se le puede añadir tanto chocolate picadito como nueces. El bizcocho lleva buttermilk o leche agria, que la hago añadiendo una cucharada de limón o de vinagre de manzana a una taza de leche (la receta pide media taza, así que sólo he echado unos 7'5ml de vinagre, osea, media cucharada)


BIZCOCHO DEL AHORRO
Buttermilk Banana Cake, de Food.com








- 1/2 taza de azúcar moreno y 1/2 taza de azúcar blanca - si no, simplemente una taza de azúcar blanca
- 110 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 2 huevos (sacados de la nevera para que no estén fríos)
- 1/2 taza de buttermilk
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de levadura royal
- 2 tazas de harina
- 1 cucharadita de vainilla
- 4 plátanos 
* opcional:  un poquito de canela; 3/4 de taza de nueces picadas groseramente; o 3/4 de pepitas de chocolate; o mitad y mitad de nueces y chocolate... o lo que la imaginación os dicte!

     Batir la mantequilla con los dos azúcares hasta que tenga una consistencia cremosa.
     Añadir los huevos uno a uno, mezclando bien cada vez.
     Añadir la cucharadita de bicarbonato y el buttermilk, y mezclar.
     Añadir la levadura y la harina, y mezclar.
     Por último, añadir la cucharadita de vainilla y los plátanos, y mezclar sin sobrebatir (es decir, lo justo y necesario). Ahora es el momento de añadir los extras... En mi caso, 1/4 cucharadita de canela.
     Verter la masa en un molde alargado previamente engrasado (cuando estoy vaga como hoy, uso spray de cocina y no me tengo que pringar las manos de mantequilla).     
Meter en el horno precalentado a 150º, calor arriba y abajo, durante 1h y 15 minutos... o hasta que el pincho salga limpio (en mi caso, 1h y 10 minutos).
     * Alternativa: se puede hacer un mini bizcochos (unos 50 minutos en el horno), o muffins (unos 40 minutos).



¿Lo mejor?
El olor rico que inunda la casa... olor a casero... olor a hecho con cariño... olor a mi mama nos quiere y cuida... olor a gloria bendita... Y sí! Todo esto se huele con el bizcocho... ¿Qué cómo?... muy fácil: sólo hay que cerrar los ojos y dejarte envolver por el aroma, saboreándolo y sintiéndolo.

Buen fin de semana!!!



24 comentarios:

  1. ¡Me encanta! Gracias por transmitir tanta ilusión y optimismo. Estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que hay que volver a los orígenes sin olvidar lo aprendido por el camino, podemos y debemos vivir con menos :o)

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    1. Gracias! Sí, eso es: volver a los orígenes sin olvidar lo aprendido en el camino!... Ese debería ser el mantra que todos recitáramos... y creyéramos!, porque hay que tener el coraje de creer que se puede!
      Un beso!

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  2. Sí, señora, cuánta razón tienes! y me gusta tu bizcocho....

    (tienes buttermilk en el super, lo sabes? al lado de la leche fresca, se llama karnemelk)

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    1. Sí, lo sé pero me da no sé qué comprarlo para no usarlo todo... Y de alguna forma me gusta el casero hecho con limón...
      Estoy pensando en cómo montar un huerto en mi terraza... Lo que daría por tener un jardín como Dios manda!
      Un beso reina!

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  3. Una reflexión estupenda si señora, muchos besos.

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    1. Pues es que hay que ponerse las pilas, Carmela... Hay que buscar nuevas fórmulas... Hace poco leí de un barrio en Londrés que cogieron un descampado que tenía allá en medio y lo convirtieron en un huerto comunitario; hay que hacerse socio y entre ellos plantan y producen sus propias verduras...
      Oye, impresionada me has dejado con lo que has hecho para la comunión de tus sobrinos!!! Vamos, boquiabierta me he quedado!
      Un besazo!

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  4. Toda la razón te doy!! Con que poco se conformaban antes, lo único que les importaba a mis padres era ser felices y dar a sus hijos una educación y nunca faltaba comida en casa, no se derrochaba en tonterías como ahora!! De cuantas cosas podemos prescindir, estamos metidos en la vorágine del consumismo, cada vez que voy al super llego agotada del gastadero de dinero!!
    El bizcocho delicioso, sin duda hay que aprovechar más las cosas y no tirar nada!!
    Besitos guapa!!!

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    1. El problema es que ya casi es imposible gastar porque empieza a no haber como antes... pero no es tan fácil desengancharse de ese consumismo... No sé... me preocupa y me agobia toda esta situación... Es una pescadilla que se muerde la cola y que inevitabablemente acaba por afectar a todo el grupo...
      En fin... QUé hay que ponerse las pilas!
      Un beso Teresa!

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  5. Mucha razón tienes, vivían de una manera más relajada a pesar de trabajar tanto, creo que de toda su vida mi padre trabajó de lunes a sábado y algún domingo cuando había faena. Y no he visto mi madre cogerse ningún día de vacaciones. Pero buenos momentos y bizcochos caseros (de pan duro) no faltaron en casa.
    Eso me gustaría inculcarle a la peque :o) Y el banana, estupendo :o)
    Besos,
    Palmira

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    1. Pues eso, que tenemos el deber de inculcarles a nuestros hijos lo que nosotros hemos olvidado... para que tengan un futuro mejor, diferente, más autónomo... A mi siempre me ha gustado el modo de vivir de antes. No es que fuera más simple, simplemente diferente y todos parecíamos más relajados...
      Un besazo a ti y a la princesita rubia!

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  6. BUENOS DIAS GUAPISIMA! MENUDO BIZCOCHITO MAS BUENO PARA EL FIN DE SEMANA,QUE PRODUNDA TUS REFLEXIONES Y CUANTA RAZON TIENES,ME ENCANTA LEERTE ERES UNA INYECCION DE OPTIMISMO! QUE PASES UN BUEN FIN DE SEMANA ,SEGURO QUE MAS FRESQUITO QUE NOSOTROS AQUI YA HACE UN CALOR DE AUPA,MUCHOS BESO Y HASTA PRONTO.ISA

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  7. opino igual Marga! tenemos que aprender de nuestros abuelos (mis padres son muy jovenes 50 y pocos) y fijate que estaba planteandome esto esta semana, tanto reciclar cosas como ropa etc... ultimamente incluso miro en tiendas de segunda mano (charity shops) que encima de ayudar a una causa tienes ropa baratisima pero aun me queda mucho que aprender. Ayer mismo hice un bizcocho de platano pero con un par de variantes al tuyo que pronto descubriras :) Ver tu post me ha hecho querer volver a publicar en mi blog.

    Besazos guapisima

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    1. Si, asl tiendas de segunda mano, los swaps de ropa con un grupo de amigas y conocidas, el reciclaje de ropa nuestra para los enanos... Yo qué sé... Hay formas de ahorrar!... A todos nos gusta comprar cosas nuevas y bonitas, pero la satisfacción de haber hecho algo con tus manitas o de haber intercambiado ropa sin gastar un duro no te lo quita nadie!
      Besazos!

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  8. Un bizcocho buenísimo y una reflexión muy buena y muy sensata, con los tiempos que corren debemos de mirarlo todo con lupa.

    besazos y me quedo por tu cocina

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  9. hum!!! casi lo huelo desde aquí!!, tiene una pinta buenísma, probaré la receta pq en casa los paltanos siempre acaban pochos jeje!!bss. Olga

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    1. Olga, tus camisetas me inspiran mucho para este nuevo modo de vida. No más camisetas de H&M! sino de mama! De este fin de semana no pasa que le meta mano ya a las t-shirt de Margui... a ver qué sale!
      Un beso gordo!
      Marga

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  10. Hola bella! tenes mucha razon en tus reflexiones, cuantas cosas se pueden hacer para salir adelante! Ando con muchas ganas de hacer ese bizcocho mmmmm se ve riiico, despues te cuento como me quedo.
    Besotes!
    Andrea

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    1. Gracias Andrea! Con chocolate y nueces gana mucho!
      Un beso

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  11. Qué palabras tan sábias las de tu reflexión. Tenemos mucho que aprender, muchísimo. Lo tenemos todo y en el fondo nos falta valorar más lo esencial. Sencillez, gusto por las pequeñas cosas, disfrute con la familia, empaparte de naturaleza, de lo que la vida nos regala sin dinero........

    y qué decir del bizcochito.....que tiene una pinta riquísima. Gracias por compartir.
    un abrazo, Marga.

    MariCruz.

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    1. Eso mismo, Maricruz... Y el cambio se empieza a notar porque este gusto por lo sencillo se va imponiendo, cosa que antes era considerado casi una catetez!... El dinero no lo es todo, y además se nos está acabando... Ojalá pudiera tener un par de gallinitas!!!... Caerán algún día!
      Un beso reina!

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  12. Guuuuuuau Marga. Has conseguido que haga el bizcocho. Te mandaré fotos para que me creas. Tu caja vasi, casi lista. Besos!

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    1. Ole, ole y ole!!! Estoy deseando ver ese bizcocho!!!... Quién sabe? A lo mejor te lanzas con las galletas! Un besazo, artista!

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